Entrevista con su inventor.

David Lory: "La cosechadora de yerba es un proceso sin retorno, pero no desplazará la mano de obra"

Por Mónica Andrea Gómez

El joven inventor y emprendedor David Lory, es la tercera generación de una empresa que comenzó diseñando cosechadoras para el té hasta que se metió en la mecanización de la yerba mate, un proceso técnico que avanza imparable y genera interrogantes y desafíos sobre el futuro de la cosecha manual y el porvenir del tarefero.

Ahora Lory va por más y está avanzando en su nueva invención: la cosechadora de tabaco.

En una entrevista con Plan B, Lory afirma que el proyecto familiar radicado en Oberá fortalece la idea de la mecanización en este tipo de plantaciones y que durante la pandemia tuvo un gran crecimiento, aunque ahora está pasando por una baja en sus ventas.

A pesar de ello, ya son más de 50 las maquinarias para cultivos que esta empresa fabricó con tecnología de punta para satisfacer las necesidades de cada uno de los productores desde hace 40 años.

Para Lory, la mecanización de la yerba mate o el tabaco es un desarrollo sin retorno: “Lo que para algunos hoy es impensado, para mi abuelo o mi papá Jorge, no fue un obstáculo. A ellos también le decían que las cosechadoras de té eran una locura, lo mismo que ahora con las de yerba. Hoy nadie piensa en volver al proceso de extracción manual en las plantaciones de té”, explica David.

Asimismo indicó que las máquinas tienen una gran aceptación en los productores porque se presentan como herramientas innovadoras con las que se logra aumentar la capacidad operativa y el rendimiento.

También porque están adaptadas con sistemas incorporados gracias al conocimiento de David que es ingeniero electromecánico, que incursionó en el desarrollo de prototipos de cosechadoras y suplementos como abonadoras, desmalezadoras y rebajadoras para el té u otros cultivos como la yerba mate y el tabaco.

“Desde julio en adelante esperábamos nuestro auge en ventas pero hubo una disminución en las partidas”, informó Lory, asegurando que la inflación y la falta de insumos para la producción son consecuencia directa de estas bajas.

Con el objetivo de abrirse a los mercados directos, las propuestas que presentan este año desde la fábrica son los implementos chicos que se adaptan a tractores convencionales, sobre todo para los yerbales: “estamos trabajando con abonadoras, equipos versátiles que
se adapta a las necesidades de los pequeños o grandes productores, y también ofrecemos desmalezadoras para cultivos de menor escala”, agregó.

En relación a esto, mencionó que las plantaciones de tabaco o yerba hasta el día de hoy requieren de trabajo manual, que se realiza en condiciones adversas y con remuneraciones bajas.

Aun así los implementos son adaptados y parten de la necesidad de alivianar el trabajo del personal y de generar una sistematización en la producción: “con las cosechadoras de tabaco ampliamos el mercado. Las que se fabricaron se fueron entregando este año, y si bien fueron por encargo, ya hay cinco máquinas de tabaco en las chacras”, expresó David.

Una historia familiar

En los años 70, cuando el abuelo de David, Julio Lory, era joven, trabajaba como empleado de una empresa familiar japonesa llamada Los Helechos. Allí cosechaba té, manejaba tractores y camiones y así aprendió a usar las herramientas.

Hasta que un día se independizó y empezó a fabricar su propia cosechadora, primero manual y después autopropulsada, ofreciendo servicios de cosecha y poda. “En un momento le fue mejor fabricando las máquinas que trabajando en la tierra y gracias a ello se dedicó 100% al taller”, comentó David.

Con una gran experiencia en el rubro del té y continuando con esta revolución llamada la mecanización en las plantaciones, los Lory son una familia que apuesta al crecimiento en conjunto con el productor:

“Lo que se está viviendo ahora con la yerba mate fue lo que vivió mi abuelo y todos los fabricantes que había en su momento. Es interesante escucharlo porque todas las problemáticas que se tienen hoy él también las pasó”, explica.

Lory se refiere al debate que generó en el ambiente yerbatero la implementación de la cosecha mecanizada y la posibilidad de que esta desplace al trabajo de los tareferos, amén de la posibilidad de que fomente la concentración teniendo en cuenta que para un productor con 5, 10 o 20 hectáreas de yerba siempre será más difícil contar con esta maquinaria.

David reflexiona sobre las mismas dudas entre los productores que se replican en el proceso, como pasó con el té: “¿qué va a pasar con la planta? ¿A qué altura cosechar?. Si uno habla con la gente nadie se imagina volver a hacerlo a mano. Nosotros suponemos que con la yerba, va a pasar lo mismo, seguro que dentro de 15 o 20 años va a ser impensado”, explica.

Si bien en 2018 empezaron la producción en serie, Jorge Lory en 2012 había realizado cuatro cosechadoras para una empresa como proyecto puntual.

Después en 2018 se probó con una producción más en serie de una máquina, más sencilla pensada para productores chicos y con la posibilidad también de adaptar el implemento de la cosechadora.

El gran hito en la historia de esta familia emprendedora fue en el año cuando cosechadora se exportó a Kenia en África y a Ecuador. “Hace un tiempo que comenzaron las consultas también por los implementos más chicos, así que vamos a ver cómo nos va con eso, pero
al tener tanto trabajo acá no miramos hacia afuera”, admitió David.

La mecanización del tabaco

El primer prototipo se empezó a fabricar en el 2018 desde Lory, financiado por una empresa tabacalera, los convirtió en pioneros en la fabricación destinada a la cosecha de tabaco tipo Burley, que se planta en la provincia. La característica principal de esta variedad es que se cosecha entera; por ello son consultados por las tabacaleras con la idea de que haya un prestador de servicio de cosechas: “estratégicamente eligieron prestadores de servicio en distintas zonas de Misiones para varios productores”, explicó David Lory

Muchas son las empresas que adquirieron las maquinarias, debido a que las plantaciones deben estar adaptadas a este tipo de sistemas o por la característica minifundista de estas latitudes.

“En Misiones es difícil que un productor chico pueda acceder a una máquina grande, son pocas las que salieron al mercado, aunque estamos teniendo consultas de otras partes del país como Tucumán . Allí se van a hacer pruebas porque los productores tienen más extensiones cultivadas de tabaco”, precisó David Lory.

La cosecha mecanizada de la yerba mate

Las ventas desde julio hasta diciembre cayeron mucho a pesar de que los precios están sujetos al dólar oficial y que el valor de cada implemento se aproxima al valor de una automóvil:

“El precio varía dependiendo del tamaño de la máquina porque hay distintos modelos, pero no supera el precio de una camioneta 0 km, es algo que está dentro de las posibilidades”, dice Lory.

“La particularidad de estas máquinas es que con sus discos laterales se van metiendo entre las plantas haciendo la limpieza en los yerbales; de esta forma, se ahorra en el uso de la motoguadaña o el herbicida”, comentó David.

En cuanto a la agrupación de Cosecheros Mecanizados, David comenta que existe un grupo de más de 100 personas, clientes de la empresa, los cuales hicieron su primera reunión a principios de 2022 para compartir sus experiencias y los resultados de cada una
de las prácticas que cada uno va desarrollando.

Por otra parte, reconoce que si bien se necesita compartir y afianzar los conocimientos sobre el impacto de las máquinas sobre las
plantaciones, siempre hubo muchísimas dudas si realmente los yerbales estaban afectados por culpa de la sequía o de la máquina: “para mitigar ese estigma junto un equipo de técnicos de INTA se están haciendo estudios y ensayos sobre el impacto que tiene la mecanización, y los resultados que hay hasta ahora son muy buenos”, aclaró entusiasmado David.

En relación a esto, Rodrigo Kramer, profesor en ciencias agrarias y protección ambiental del INTA Andresito y responsable de uno de los ensayos en la zona norte de la provincia, aclaró: “el proceso de la mecanización viene desde hace muchísimos años pero con respecto a esta clase cosechadoras, si bien hay empresas que ya vienen trabajando. existe poca información desarrollada desde la investigación”.

Los ensayos que están a cargo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria llevan aproximadamente un año: en principio se está realizando el seguimiento y acompañamiento en parcelas demostrativas, donde también se realizan ensayos sobre el manejo del cultivo, del suelo y la fertilización para ver cómo se comporta el Ilex Paraguariensis frente al ataque de plagas.

“La planta queda con una brotación muy insípida y pareja que queda expuesta a las plagas. Entonces, en este momento que tenemos presencia de Psílido, una plaga importante en la yerba, son riesgos a tener en cuenta en la cosecha mecanizada”, explica Kramer.

Si bien los resultados de los ensayos siempre se obtienen después de los cinco años, aclaran desde INTA que el tiempo es estimativo y depende de cómo se formulen los proyectos y la disposición de productor: “Lógicamente que como un instituto de investigación y desarrollo tenemos que estar al tanto de eso y trabajar con los productores”, aclara.

Y finaliza: “creo que comparando con todos los cultivos que se volcaron hacia la mecanización, la yerba mate tiene un factor social importante que es la cantidad de mano de obra que genera en la cosecha: hay que entender que la máquina no reemplaza al 100%. Entonces se necesita gente capacitada ligada a las chacras y a los productores para evitar el deterioro de las plantaciones”.

Plan B/ 25-11-2022

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