El INYM ya no fija precios de la materia prima y no representa a los pequeños productores yerbateros, los que con un histórico tractorazo forzaron su creación.
Sin embargo, sigue siendo un organismo con una caja multimillonaria y la pelea por manejar esos recursos, contratar gente, despedir a otros y decidir la adquisición de bienes, servicios, viajes, viáticos y otras cuestiones, sigue siendo un botín por el cual vale la pena pelear.
Mientras toda la industria yerbatera no espera nada del INYM, y los productores siguen peleando por cosas que muy probablemente queden en meras cuestiones declarativas sin chances de que sucedan mientras no cambie el Gobierno Nacional.
En este contexto, esta semana se produjo un curioso regreso, de quien fue probablemente la ejecutiva más influyente del INYM, incluso sobre la figura de algunos presidentes del organismo.
El presidente del INYM, Rodrigo Correa, logró imponer su voluntad y lograr la aprobación del directorio a la designación de Rossana Biale como gerenta general del organismo.
Biale, probablemente la ejecutiva más influyente del INYM hasta el año 2019, de una extensa trayectoria en el organismo (arrancó en 2003), había sido desplazada por Juan José Syzcchowski cuando este asumió como presidente.
Ayer Correa consiguió el respaldo necesario para avanzar con el nombramiento, que había fracasado por falta de quórum el 29 de septiembre.
La decisión reavivó las críticas por el acuerdo judicial de $40 millones que Biale obtuvo tras un conflicto laboral con el organismo y profundizó las diferencias por la representación de los productores, publicó MisionesOnline.
El Directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) aprobó la designación de Rosana Biale como gerenta general con siete votos a favor. La decisión, impulsada por el presidente Rodrigo Correa, llegó después de un primer intento fallido y en medio de cuestionamientos de organizaciones yerbateras por el regreso de una exempleada que mantuvo un litigio laboral con la institución.
El nombramiento se concretó el viernes 9 de octubre, luego de que la reunión del 29 de septiembre quedara sin quórum cuando siete directores se retiraron antes de que pudieran resolverse las designaciones de cargos jerárquicos. En esta oportunidad, Correa reunió los apoyos necesarios para avanzar con la propuesta.
Votaron a favor Carmelo Rojas, representante de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE); Marisol Fracalossi, por la producción; Gustavo Barreiro y Gerardo López, por la industria; Luis Konopacki, por los secaderos; Mariel Gabur, por la provincia de Corrientes; y el propio Correa.
La participación de Gabur permitió completar el respaldo que no se había conseguido en la reunión anterior. Así, la conducción del Instituto logró resolver una designación que había generado diferencias entre los representantes de los distintos sectores de la actividad yerbatera.

El acuerdo judicial que generó cuestionamientos
La controversia por la llegada de Biale a la Gerencia General está vinculada con su trayectoria dentro del organismo y el conflicto laboral que mantuvo con el Inym.
La funcionaria ingresó en 2003, pasó por la Subgerencia y la Gerencia General y, en 2020, fue designada al frente de la Gerencia de Modernización. Posteriormente, fue sometida a un sumario y suspendida preventivamente. Tras cuestionar las medidas adoptadas por el Instituto, se consideró despedida indirectamente e inició una demanda laboral.
El conflicto terminó en agosto de 2024 con un acuerdo homologado judicialmente. De acuerdo con la información publicada por Bichos de Campo, la Resolución 171/2024 estableció un pago de $40 millones para cancelar los reclamos de Biale, además de $9,68 millones en honorarios de los abogados de la demandante y otros gastos del proceso.
Ese antecedente se convirtió en uno de los principales argumentos de quienes rechazan su regreso a un puesto jerárquico. Entre ellos se encuentra el dirigente y productor yerbatero Sergio Delapierre, exdirector por el sector Secaderos, quien cuestionó tanto la designación como los cambios implementados en el organismo.
“Los cambios no sirvieron para nada y me parece una barbaridad nombrar en un cargo a una persona que le hizo juicio y se llevó más de $40 millones de la institución. Es como poner a un ladrón a dirigir una comisaría, salvando las distancias”, afirmó en declaraciones a FM Express.
Delapierre también puso el foco en el papel que debe cumplir el Inym en la representación de los distintos eslabones de la cadena y sostuvo que los productores primarios deben tener un lugar central en las decisiones institucionales.
Plan B/ 10-10-2026
