Por Martín Boerr
Ayer se votó el Presupuesto 2027 y LLA encabezó la resistencia a la forma en que hasta ahora, en los más de 20 años del oficialismo misionero (que ya no se llama Renovación) se manejó este trámite en el Legislativo provincial: como una escribanía.
Es decir, prácticamente sancionando la norma a “libro cerrado”, sin abrir las partidas y poder examinar a fondo en qué se gasta cada peso que recibe el Estado provincial de recursos.
Luego, el relato oficial propalaba en todos los medios las supuestas bondades de “el primer presupuesto provincial en ser sancionado” del país, y como siempre, se subrayaba que la mayoría de los recursos eran para salud, educación y áreas sociales.
Es decir, para la gente. Pero, ¿realmente el dinero va a la gente?
El comunicado de cada año, prácticamente no se modificaba, era un “cut and paste”, como el mismo Presupuesto, que tampoco se modificaba más allá de el recálculo por la inflación de las cifras, que dicho sea de paso, nunca eran contrastadas ni con la inflación ni con el año anterior.
Típico de acá: “El Presupuesto de tal año será un x por ciento más que este año”. Y como casi siempre, todos nos quedamos preguntándonos: ¿Es mucho? ¿Es poco? ¿Aumentó o se achicó?
Justamente, la idea es que nadie entienda y arrojar la menor cantidad de luz posible sobre esa cuestión.
Pero hay un cambio profundo: Eso ya no pasará nunca más. Este fue el último Presupuesto que se aprueba como si la Legislatura “fuera una escribanía”, parafraseando al diputado Cristian Castro, uno de los que pidió más transparencia y prometió “vigilar cada peso”.

Sencillamente, la presión viene de arriba hacia abajo, desde la población que exige más transparencia, rendición de cuentas y control. Y esta presión le llega a los Legisladores.
Y sin dudas, los que picaron en punta con un trabajo exhaustivo como no se había visto en los últimos 20 años, fue La Libertad Avanza, que estudió el Presupuesto, lo cuestionó como pocos, lo analizó más en profundidad y visibilizó algunas arbitrariedades en los debates en Comisión y también en el recinto.
Pero sería injusto decir que ese pedido de más apertura le compete exclusivamente a LLA y quedó de manifiesto en el jueves de la semana pasada, cuando se produjo el histórico empate 19 a 19 (y Rovira que no votó) donde Adrián Nuñez pedía tratar sobre tablas las cuentas de un grupo de sociedades y organismos autárquicos del Estado.

Al final el pedido de información no pasó, pero en el empate quedó claro que la cosa está cada vez más difícil para el oficialismo y que las próximas votaciones, el año que viene, el último del mandato de Passalacqua, los debates serán bravísimos y se revisará con lupa cada peso gastado.

“En el tratamiento del Presupuesto 2027, desde nuestro bloque planteamos las distintas razones que nos llevan a no acompañar este proyecto. Son muchas las cuestiones que deben ser discutidas cuando se habla del destino de los recursos de todos los misioneros.
Por eso, nuestro voto como bloque fue negativo”, indicó Nuñez, ayer, tras su voto negativo. Ramón Amarilla también lo acompañó.
El PAYS en cambio sí voto el Presupuesto con la ex Renovación, pero luego dejó en claro que tampoco está conforme con la falta de transparencia (ver aparte).
“Vigilaremos cada partida”, dijo Cristian Castro, contador público de formación, quien también viene realizando un trabajo de análisis y divulgación de la forma en que se destinan los recursos del Estado que está a la par de lo hecho por LLA.
También hay que decir que el propio oficialismo es el que está impulsando, de alguna manera, esa revisión del Presupuesto.
La decisión más resonante de estos debates se conoció hace 10 días, cuando el gobernador Passalacqua por decreto, desplazó a Carlos Rovira y a sus figuras de confianza del manejo de la gran “caja negra” del Presupuesto: La Fundación Parque de la Salud, que se lleva el equivalente a 411 millones de dólares (más del 10% del gasto total del Estado provincial).
Con esa decisión, y otras como terminar con la aplicación Alegramed, cuestionada por supuestamente financiar canales de streaming porteños (Blender y Carajo) del polémico empresario Augusto Marini, o con la revocación del contrato de concesión del Hotel del IPS (Urbano Bagú), el gobernador está dejando un mensaje: había manejos poco claros.
Es por eso que es poco probable que el año próximo, el Presupuesto para 2028 que se discutirá probablemente cuando ya se haya dirimido la pulseada por la gobernación 2027-2031, tenga un trámite parecido al actual.
PAYS votó Presupuesto, pero como LLA pide más transparencia: “Vigilaremos cada partida”
Sea quien sea el gobernador electo, lo que quedó en claro estas semanas es que muchas cosas están cambiando, la Legislatura no puede seguir siendo una escribanía del poder ejecutivo, y el Presupuesto de Misiones así como suele ser el primero en ser aprobado a nivel país, de la misma forma, adolesce de transparencia y de muchas explicaciones de cara a los misioneros.
Al fin y al cabo, se trata del dinero de toda la ciudadanía y no del poder político de turno.
Plan B/ 2-10-2026
