Diego Hartfield está tan compenetrado con su defensa del modelo libertario, que defiende el plan de Toto Caputo más que el propio Ministro de Economía, a pesar de que la provincia donde lo votaron para representarlos en el Congreso tiene muchos más sectores perderdores que ganadores.
Y ahora, en la Comisión de Deportes, en otra muestra de esa postura ultra, se tiró nada menos que contra los deportistas y clubes de barrio, justo el que es un producto de estos clubes y del deporte, en el cual llegó a ser tenista profesional y número 77 del ranking mundial.
Diego Hartfield quedó en el centro de la polémica al afirmar en la comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, que “los deportistas y clubes de barrio no pueden vivir de subsidios”.
“Creo que nuestra postura es bastante clara, de tener las cuentas públicas ordenadas”, dijo Hartfield.
“Digo esto porque ustedes pueden estar pasando momentos difíciles y eso se entiende, pero vamos por esto de tener las cuentas públicas ordenadas, y vivir de subisidios puede tener sus costos, o pagar la energía a un precio mucho menor de lo que vale”, graficó Hartfield.
Cuando se retiró, otro de los diputados le remarcó sus contradicciones, al ser un ex tenista becado por el CENARD.
Diego Hartfield, “el personaje que se acaba de ir como rata por tirante, fue becado por el CENARD cuando tenía 16 años en 1995, vivió de esa beca varios años y hoy lo tenemos parado en la vereda de enfrenta, tratando de destruir todo como lo que dice Natalia, los clubes de barrio”, indicó un legislador de la oposición.
Cuando tenía 16 años, Hartfield dejó Oberá, Misiones, y se instaló en Buenos Aires para dedicarse de lleno al tenis. En esa etapa obtuvo una beca que le permitió vivir en el CeNARD durante dos años junto a otros jóvenes deportistas.

La ayuda llegó en un momento clave de su formación. Desde adolescente, Hartfield hacía un enorme esfuerzo para entrenar: viajaba alrededor de 100 kilómetros por día desde Oberá hasta Posadas para poder practicar, informó el diario Página 12.
La mudanza a Buenos Aires le permitió intensificar su preparación y acercarse al circuito profesional. Años más tarde, aquella carrera que había comenzado con una beca estatal lo llevaría a enfrentar a algunos de los mejores jugadores del mundo.
El propio recorrido de Hartfield muestra la importancia que tuvo esa etapa: en 2006 ganó el Challenger de Atlanta, se clasificó a Roland Garros y enfrentó a Roger Federer, entonces número uno del mundo. En 2007 llegó al puesto 73 del ranking ATP, el mejor de su carrera.
Después de retirarse del tenis, Hartfield pasó por la televisión y terminó convertido en productor y asesor financiero. Empezó invirtiendo sus propios ahorros en la Bolsa, se capacitó, obtuvo la licencia y convirtió esa actividad en su nuevo oficio.
Su salto a la política llegó después. Se alineó con Milei y terminó como diputado nacional de La Libertad Avanza por Misiones. Desde sus redes sociales defiende habitualmente el ajuste fiscal, la reducción del gasto y el equilibrio de las cuentas públicas.
Pero esa misma defensa del ajuste quedó expuesta cuando le recordaron su propia historia: Hartfield había recibido una beca del Estado que le permitió vivir en el CeNARD durante dos años y formarse como tenista.
Ante el señalamiento, eligió no responder. Se levantó y se fue de la comisión. Abandonó la reunión y dejó atrás la discusión, sin dar mayores explicaciones.
Plan B/ Pagina 12/ 9-9-2026
