La Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU) inició formalmente el dictado de sus talleres de oficios en Campo Grande, una propuesta que busca acercar oportunidades de capacitación a la comunidad y que representa, al mismo tiempo, el comienzo de un vínculo más estrecho entre la universidad y la localidad.
Uno de los talleres es el de electricidad domiciliaria, a cargo del docente Claudio Broemser.
El curso está diseñado para personas que parten desde cero y busca brindar conocimientos teóricos y prácticos que permitan a los participantes desarrollar habilidades aplicables al ámbito laboral.
Durante la capacitación, los estudiantes aprenderán a diseñar y calcular cañerías eléctricas, realizar cableados de instalaciones, efectuar cálculos de caída de tensión y dimensionar conductores, entre otros conocimientos vinculados con las instalaciones eléctricas domiciliarias.

Broemser explicó que el objetivo final es que los participantes puedan adquirir herramientas que les permitan contar con una salida laboral con fundamentos teóricos y, eventualmente, desarrollar la actividad de manera independiente. También destacó la importancia del compañerismo y del intercambio de experiencias entre los estudiantes como parte del proceso de formación.
La iniciativa
La puesta en marcha de estos talleres representa así un primer paso en un proyecto más amplio: acercar la educación universitaria y las oportunidades de capacitación a Campo Grande, fortalecer el vínculo con la UNAU y generar las condiciones para que, en el futuro, la localidad pueda contar con nuevas propuestas formativas y eventualmente carreras universitarias.
La iniciativa tiene como uno de sus principales impulsores al concejal de Campo Grande, Leandro Cieplinski, quien explicó que la idea comenzó a gestarse en 2023, durante la campaña electoral, cuando una de las propuestas era trabajar para llevar carreras universitarias a la localidad.
Tras no acceder a la intendencia, Cieplinski decidió continuar trabajando desde la concejalía para evitar que aquella propuesta quedara solamente como una promesa de campaña.
En ese marco, surgió la posibilidad de avanzar inicialmente con una Escuela de Oficios de la UNAU como un paso intermedio para construir el vínculo entre Campo Grande y la institución universitaria, con la expectativa de que, a futuro, puedan incorporarse nuevas propuestas de formación e incluso carreras universitarias en la localidad.
“Queríamos traer oportunidades para que distintas personas puedan salir adelante, mejorar el servicio que están brindando o animarse a iniciar un nuevo emprendimiento”, señaló Cieplinski, quien también destacó que una comunidad con trabajadores capacitados puede brindar mejores servicios y generar nuevas oportunidades laborales.

El concejal remarcó además que el objetivo es que esta propuesta tenga continuidad. Luego de experiencias anteriores con talleres esporádicos, como los vinculados a cocina, ahora comenzaron cursos de carácter permanente, entre ellos electricidad domiciliaria y cerrajería. La intención es que, si el proyecto se desarrolla favorablemente y se mantiene el trabajo articulado, durante el próximo año puedan incorporarse nuevas capacitaciones.
Desde la UNAU, el rector Fernando Semczuk destacó la importancia de que la universidad pueda “hacer pie” en Campo Grande y acercar propuestas vinculadas con las necesidades concretas de la comunidad. Señaló que los talleres de electricidad y cerrajería constituyen un primer paso dentro de una relación que la institución pretende seguir fortaleciendo.
Semczuk sostuvo que la universidad debe trascender la formación de carreras de grado y la investigación para estar también “de cara a la comunidad”, acompañando sus necesidades mediante propuestas de capacitación. En esa línea, manifestó el interés de la institución en continuar trabajando con Campo Grande, sumar nuevos talleres y, a futuro, analizar la posibilidad de llevar carreras de pregrado o grado universitario a la localidad.
Por su parte, el secretario de Extensión Universitaria de la UNAU, Bruno Gini, explicó que la propuesta surgió a partir de la inquietud planteada por Cieplinski respecto de la necesidad de generar espacios de formación en Campo Grande. Desde la Secretaría de Extensión, donde funciona la Escuela de Oficios, comenzaron a analizar distintas alternativas de capacitación.
Antes de llegar a los cursos actuales, la universidad desarrolló propuestas intensivas de pastelería, elaboración de pastas y cocina, que permitieron conocer de manera directa cuáles eran las demandas de la comunidad. La respuesta fue significativa: los cupos previstos inicialmente fueron superados por la cantidad de personas interesadas y, en algunos casos, fue necesario ampliar la capacidad hasta cerrar posteriormente las inscripciones por falta de espacio.
Para la UNAU, esta respuesta representa una muestra concreta del interés de los vecinos y de la confianza depositada en la universidad pública. Gini destacó que la experiencia impulsa a la institución a continuar planificando nuevas propuestas formativas para Campo Grande.
Para Cieplinski, además, el proyecto tiene una dimensión vinculada con su paso por la función pública: dejar una huella concreta en Campo Grande y generar oportunidades para quienes buscan progresar mediante su propio esfuerzo, sin que necesariamente tengan que abandonar la localidad para acceder a formación y nuevas posibilidades laborales.
