Por Martín Boerr
En un anuncio realizado esta tarde en la previa de las sesiones ordinarias, el jefe de la Renovación, Carlos Rovira, afirmó que impulsará la emisión de un bono de deuda en dólares para financiar alguna obra importante en sectores como energía, comunicaciones o infraestructura.
Rovira explicó que la intención principal es ayudar a movilizar la economía misionera: “Para romper la anomia económica no vamos a esperar a que vengan los brotes verdes, vamos a plantar semillitas vamos a regar y vamos a hacer que aparezcan los brotes verdes”, indicó, para luego agregar que el o los proyectos a financiar reactivarán la “obra pública y la obra privada”.
Se trataría así del regreso de Misiones al mercado de emisión de deuda en dólares por primera vez en más de 25 años, cuando a fines de los 90 el Estado provincial hizo sus últimas operaciones bajo el mandato del entonces gobernador, Ramón Puerta.
Desde entondes, la Renovación hizo del no endeudamiento uno de sus caballitos de batalla. Sobre todo en las años económicamente buenos del kirchnerismo de Néstor Kirchner o el primer mandato de Cristina Kirchner, o durante el gobierno de Mauricio Macri. Cuando otras jurisdicciones se embarcaron en operaciones financieras de este tipo, Misiones se aferró a su política de no endeudarse, especialmente en moneda dura.
El anuncio económico, también marca una clara tendencia política: desde hace 30 días, el oficialismo no para de tocar “vacas sagradas”.
Temas que no parecía dispuesto a revisar hasta hace poco, y ahora está modificando de raíz, sorprendiendo a todos, y ganando la iniciativa y la agenda política a LLA, que parecía que venía a copar la agenda legislativa ya que había propuesta tocar “Ley de Lemas” y “Aduana Paralela” días antes del comienzo de sesiones ordinarias el 1° de mayo, incluso con sendos proyectos presentados.
Primero fue Passalacqua con el anuncio del fin del control fiscal en rutas, más conocido como la Aduana Paralela el 1° de mayo, un verdadero “bombazo” para este diario.
Luego fue el propio Rovira, avisando que modificaría la Ley de Lemas. Y ahora Rovira, vuelve con otro anuncio de alto impacto.
A esto se podría agregar otra cuestión que hasta hace poco hubiera sido inverosímil: la interna entre roviristas y passalacquistas, que incluye diferencias y críticas cruzadas en público de una manera que a este diario le parecen sobreactuadas, pero también alterando una regla de oro: antes no se ventilaban las diferencias en la ex Renovación (actual Encuentro Misionero) en público. Ahora sí.
Endeudarse para obras
Como se sabe, el titular de “Encuentro Misionero” siempre defendió el no endeudamiento de Misiones, aunque al mismo tiempo siempre afirmó que consideraría endeudarse para financiar alguna obra de infraestructura importante que mejore la calidad de vida y/o la capacidad productiva de la provincia.

El ex presidente de la Legislatura también ahondó sobre el plan reactivador de esta emisión de deuda, y también -como si hiciera falta aclarar- detalló qué facultades tiene el Legislativo para impulsar una operación de este tipo.
“Estamos estamos evaluando un bono de reactivación, basado en el carácter facultativo que tiene la Cámara de Representantes, el artículo 101 de la Constitución Provincial, otorga las facultades para emitir bonos o herramientas financieras para interactuar en la economia”, explicó el jefe de Encuentro Misionero.
“Lo estamos pensando para reactivar la obra pública y la obra privada, las dos juntas, el bono que se está pensando es multipropósito, valga la redundancia. Después de un debate formal en la Comision respectiva de la Cámara con todos sus integrantes y en diálogo con el Poder Ejecutivo con todos sus integrantes, saldrá el propósito final de ese push económico”, dijo Rovira, refiriéndose a Passalacqua, aunque sin nombrarlo.
Misiones también en los últimos meses, realizó dos operaciones muy fuertes de deuda, aunque sin emitir bonos.
Uno es un crédito con la CAF (Corporación Andina de Fomento) un organismo multilateral con el cual tomó un préstamo de 75 millones de dólares para financiar las obras de la línea 132 K de San Isidro a Oberá, obras que ya comenzaron.
Ese es un préstamo, garantizado por Nación contra un organismo multilateral.
La otra operación fue un crédito con el Banco Macro, en pesos, garantizado con los fondos de Coparticipación. Esa operación se hizo por 20 mil millones de pesos.
En los años anteriores, la Renovación prácticamente nunca tomó créditos, más allá de los que suscribió como renegociación de deudas pasadas (por ejemplo, emitió bonos que están en poder del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES, las ex AFJP) o bien tomó algún préstamo de convenios con organismos estatales o multilateras, pero en montos pequeños y de forma muy puntual, como algúna linea para obras específicas de vivienda.
Incluso en abril de 2025, Misiones canceló una deuda que le correspondía, y que estaba adentro del pasivo consolidado que el Estado Nacional tiene con el Club de París.
Pero esta vez se trata de emitir bonos en dólares, ante inversores locales y/o internacionales, aprovechando una coyuntura donde ya salieron otras provincias y varias empresas grandes, sobre todo desde que tras las elecciones de octubre pasado y el salvataje de los EE.UU., el Gobierno logró calmar el dólar, sumar reservas y hacer bajar el riesgo país.
Plan B ya había anticipado hace seis meses (ver “2026 puede ser…) que Rovira consideraría una operación como la que anunció hoy, a partir del análisis de la coyuntura financiera internacional, los mercados de deuda para empresas y provincias en la Argentina y la motosierra del Gobierno Nacional a los fondos para obras en las provincias.
Plan B/ 28-5-2026

