A punto de cumplir un año cerrada y sin operaciones industriales, Forestadora Tapebicuá uno de los aserraderos más grandes del país, parece más cerca de la quiebra y la liquidación definitiva y sin chances de reabrir sus puertas.
La firma, controlada por Celulosa Argentina, bajó sus persianas el 11 de agosto pasado, con un esquema de mantener los puestos de trabajo durante más de seis meses, con sus más de 500 empleados cobrando una parte del salario. Esa situación ya finalizó y ahora los empleados o ex empleados tampoco saben bien cómo sigue su situación.
En el interin, Celulosa Argentina cambió de manos y fue adquirida por el financista Esteban Nofal, quien inyectó dinero para reabrir Celulosa Argentina pero no para volver a reactivar las operaciones industriales de Tapebicuá en Virasoro.
El nuevo dueño pidió, por separado, el concurso de Celulosa Argentina y también el concurso de acreedores de Tapebicuá, una instancia que sirve para reordenar los pasivos pero que también puede ser el preanuncio de la quiebra, la liquidación y el cierre defintivo.
Tapebicuá lleva parada casi 10 meses y parece que sólo un milagro la salva de la quiebra
En el caso de Tapebicuá, hace 10 días se produjo otra novedad que parece indicar que su suerte es la de la liquidación o el cierre para siempre:
En una nota a la Bolsa de Comercio, Tapebicuá informó que desingó a un interventor y desplazó a los actuales miembros del Consejo de Administración para manejar lo que queda de esta empresa.

Plan B/ 13-7-2026
