Por Martín Boerr
Este viernes en el Centro del Conocimiento se realizó una jornada que sirvió para que la dirigencia de Misiones se de un baño de realidad, imposible de esquivar: está fuera del mapa de las grandes inversiones forestales, a pesar de ser la provincia más forestal del país y justo en un momento histórico donde el sector se está reconvirtiendo, con la amenaza de la desaparición de muchas pymes acechando.
Las grandes inversiones en forestoindustria eligieron a Corrientes para proyectos de gran envergadura y evitaron, casi deliberadamente, a Misiones, según quedó plasmado hoy en la jornada en la que se reunieron los CEOs y directores de las empresas forestales más grandes del país.
La jornada se realizó nada menos que en Posadas, en el Centro del Conocimiento, donde más de 100 directivos, inversores y funcionarios nacionales se dieron cita para una jornada sobre el futuro del sector, que sirvió también para celebrar el 80° aniversario de AFOA.

“Misiones se tiene que plantear cómo hacer para seducir al capital”, afirmó Carlos Scarnichia, director de AFOA-Misiones y directivo de Laharrague-Chodorgue, uno de los principales aserraderos de la provincia.
Sus palabras describen lo que sienten y dicen casi todos los empresarios que estuvieron en el Teatro de la Prosa del Parque del Conocimiento: Misiones no tiene una política pro-inversiones, e incluso, en los últimos 20 años ha practicado una política “anti-empresa”, definieron muchos, sin ánimo de meterse en política y buscando evitar cualquier polémica.


Estuvieron presentes confirmando que todos los grandes proyectos van para Corrientes hoy: Fernando Correa (Proyect Manager de Arpulp), que dirige un plan para instalar una planta de pasta celulósica en Ituzaingó por más de 2.000 millones de dólares; Nicolás Crisp, CEO de ACON Timber (el aserradero más grande de la Argentina que sigue creciendo y aumentando producción conforme va completando su “curva de aprendizaje”).
ACON Timber invirtió casi 300 millones de dólares en el aserradero en Virasoro, al que le tocó prender las máquinas justo con el cambio de Gobierno Nacional.
“Nos tocó arrancar en un punto de inflexión de la economía, y sí, llegamos demasiado temprano para el RIGI”, explicó Crisp, ingeniero industrial, oriundo de Virasoro y a cargo de la fábrica de capitales austríacos.

También estuvo presente Adrián Salvatore, director de Central Puerto, quien explicó que prepararon una carpeta con todo el proyecto terminado para poner un aserradero de unos 85 a 90 millones de dólares en Santa Rosa (Corrientes). Aunque no confirmó que la decisión de invertir esté tomada.
“Somos una empresa de energía que ahora se diversificó en forestaciones, minería y ahora también petroleo”, dijo Salvatore, que tiene el cargo de Director de Asuntos Públicos de la gigante de la generación de energía eléctrica.
Tras 25 años en el cargo, cambian a funcionario cercano a Rovira, clave en el sector forestal
“No queremos ser únicamente un terrateniente de la Mesopotamia”, agregó Salvatore, explicando que tienen 120.000 hectáres “forestables” de las cuales unas 80.000 hectáreas ya están forestadas con pino y eucaliptus.
Sin embargo, el tono de Salvatore reflejó que lo de CEPU2 (como se conoce a Central Puerto en la jerga bursátil) está muy frío aún, más allá de que la planificación y el proyecto está avanzado e incluso ya saben qué máquinas tienen que importar y cuánto invertir.

Ausencia de Misiones
El evento tuvo un corte tan correntino, que Mariel Gaibur, la simpática y locuaz ministra de Industria y Trabajo de la vecina provincia, pareció la verdadera anfitriona del encuentro, junto con Manuel Chiape, el entusiasta subsecretario de Agricultura de la Nación, quien también mostró un gran conocimiento del sector y sus desafíos. “A pesar de que soy productor, pero no soy forestal”, aclaró.
Si Chiape defendió a capa y espada el model económico de Milei-Caputo, que tanto dolor está generando en las pymes forestales con la caída del consumo interno y las dificultades para exportar, Gaibur prácticamente le hizo la segunda, ratificando que este esquema es la nueva normalidad y está para quedarse.
“No tenemos gasoducto, y las industrias tienen un costo enorme con la energía, pero es lo que hay y hay que trabajar con esto, la provincia no está en condiciones de subsidiar la energía”, explicó Gaibur.
Chiape, que defendió que la “macro” está bien, por la estabilidad del dólar y la baja de la inflación, le contestó al empresario de Eldorado, Hugo Daniel Durán, con una frase de un chofer de Uber venezolano que repetía lo que le dijo el padre: “Los lamentos traen a la miseria, hay que mirar para adelante”.

Durán le había recitado el decálogo de reclamos que representa a cientos de pymes forestales en Corrientes y Misiones. Caída del mercado interno y de las ventas, altos costos de energía y logísticos, falta de acceso al financiamiento a tasas razonables (“los brasileños nos dicen, ‘a esta tasa, no pueden hacer nada'”, contó) y, sobre todo, la no baja de impuestos. “Se nos va el 10 por ciento de la facturación en impuestos”, dijo Durán, “cuando la rentabilidad a veces es de 5%”.
Este intercambio entre Durán y Chiape, fue la única presencia de las pymes forestales en un evento organizado por las grandes empresas y para las grandes empresas.
La única presencia misionera fue la de Federico Fachinello, que estuvo hablando como Ministro de Industria de la provincia y explicó con claridad por qué Misiones tiene que ser tan agresiva con Rentas (ATM), ya que es una de las provincias más castigadas por la Coparticipación.
Fachinello, de todas formas, es visto en este ámbito como un par, que viene del sector, más que como un funcionario misionero. “A vos te aprecio”, le dijo Durán, con una sonrisa, cuando tomó el micrófono y no tuvo empacho en decir que Misiones es “anti-empresa”.

“Aprecio que me aprecies”, dijo Fachinello, con una sonrisa, y trató de salvar la ropa relatando las gestiones para tratar de apuntalar al castigado sector de las pequeñas empresas forestales.
¿Cuál es el futuro?
Si en los últimos años se planteó un River-Boca entre Misiones y Corrientes, por sus distintas miradas del sector forestal, este congreso por los 80 años de AFOA equivalió a bajar el martillo para dictaminar quién ganó la pulseada.
Corrientes, casi por acumulación de aciertos y políticas pro-inversiones, mientras que Misiones, parece acumular largos años de desencuentros con su sector privado forestoindustrial.
Ahora bien, alguien podría decir, ¿para qué quiere Misiones las grandes inversiones forestales? Misiones prefiere a las pymes y no quiere mega proyectos.
El problema es que en el sector forestal, todos los expertos advierten que la Argentina atraviesa un punto de transformación donde la eficiencia, la baja de costos logísticos e impositivos, la especialización, el valor agregado y la exportación parecen ser el camino. Quien no lo siga, quedará en el camino.
“Habrá dolor”, admitió Pablo Franzini, el CEO de Arauco Argentina, la empresa forestoindustrial más grande del país y la más influyente de Misiones.
Franzini asumió hace un año al frente de la compañía, pero sigue ostentando el cargo de vicepresidente de todo el grupo a nivel global para el negocio de maderas.
En su exposición, la que abrió el evento a las 9, buscó darle una luz de esperanza a las pymes, hoy en problemas.
“Por qué no miramos el mercado de casas de los Estados Unidos”, que mueve el equivalente a más de un PBI de la Argentina por año.
“Cada parte de la casa, cada moldura, abertura puede ser una oportunidad para las pymes, pero hay que saber aprovecharla y cumplir”, explicó.
El problema para Misiones, entonces, es que si el futuro continúa como lo pintaron hoy los principales ejecutivos de la industria forestoindustrial, algunos de los cuáles conocen el mundo y los mercados, un panorama muy negro se cierne sobre una industria forestal misionera que durante los últimos años podrá haber disimulado falencias con un mercado más protegido.
Si el cambio se consolida, esa falta de inversiones grandes, que eligieron casi unánimemente a Corrientes, podrían ser el corolario de un panorama mucho más sombrío. Un desastre que empezó a gestarse hace años, pero cuyos resultados negativos recién están por verse en un futuro no tan lejano.
Plan B/ 21-8-2026
