El paquete de yerba mate nunca estuvo tan barato como ahora, con las marcas que encuentran gran resistencia del mercado para aumentar sus precios:
Un relevamiento de Plan B en un supermerado arrojó un aumento de apenas 68 pesos en apenas 18 meses para la marca más popular y en el formato más vendido, cuando pasando el IPC el incremento debería haber sido de 104 pesos.
En tanto, el INDEC acaba de divulgar el precio del paquete de medio kilo de yerba en el Conurbano (sondea cientos de comercios), con bajas consecutivas del valor en junio y julio.
A más de 2 años y medio del inicio de la desregulación yerbatera, la dificultad para aumentar los precios en góndola de los paquetes de yerba mate se acentúa y es un fenómeno que padecen incluso las dos más grandes firmas que dominan el mercado: Las Marías y Playadito.
Demás está decir, que de allí para abajo, el resto de las empresas tampoco pueden darse el lujo de salir a buscar con sus precios, una recomposición de sus márgenes o bien una actualización de los costos, que sí siguen subiendo por ascensor (mientras que el precio en góndola, no solo no sube, sino que baja).
No es difícil imaginarse que queda para el resto de las más de 200 empresas yerbateras de todos los tamaños que operan en el mercado interno.
Celebra el Gobierno y los consumidores
El Gobierno Nacional con el cuestionado Federico Sturzenegger a la cabeza, y millones de consumidores, lo celebran, reforzando la idea que tienen ellos de que la desregulación fue un éxito y es el camino a seguir. Incluso tomando como ejemplo de lo que se debe hacer en otros sectores de la economía.
Mientras del otro lado, la cadena yerbatera de Misiones y Corrientes, se resiente y paga costos cada vez más altos, incluyendo empresas en crisis, aumento de endeudamiento con las entidades bancarias, y corte en la cadena de pagos.
Según un relevamiento de Plan B en un supermercado Día de Lanus, en el Conurbano bonaerense, un paquete de medio kilo de Playadito (la marca y el formato más popular del mercado) aumentó apenas 68 pesos en los 18 meses entre febrero de 2025 y julio de 2026.

Si se hubiera trasladado el aumento del Indice de Precios al Consumidor (IPC), ese valor debería haberse ajustado en 104 pesos.
La diferencia es la caída en términos reales (como dicen los economistas cuando el precio nominal sube, pero no equipara a la inflación) del valor del paquete de yerba mate en góndola.
A la desregulación, se suma la fuerte competencia de las grandes marcas por sostener sus posiciones de mercado, en momentos en que en los últimos meses, Las Marías empezó a achicar la diferencia con Playadito y eso genera también más presión por sostener los precios.
El valor en góndola de la yerba mate, de alguna manera, genera una revaluación o una influencia en el valor de toda la cadena yerbatera para atrás: los stocks de yerba canchada almacenada en los galpones y el valor de la hoja verde, puesta en secadero o inclusive en la planta.
El Indec, también
Anteayer se conoció que la inflación, si bien está en niveles impensados al final del Gobierno anterior y la dinámica inflacionaria, tanto como las prácticas empresarias han cambiado de raíz (y para bien), repuntó a 2,1 por ciento en julio.
Pero además, según el relevamiento de INDEC de los valores en góndola de un paquete de yerba mate de 500 gramos en el Conurbano bonaerense (el INDEC realiza un sondeo entre cientos de puntos de ventas de este y otros 60 artículos), la yerba mate bajó consecutivamente en junio y julio, respecto mayo (ver cuadro).
Confirmando que nunca antes fue tan barata la yerba mate, ya que hoy con menos de 2.000 pesos (1,30 dólares) se puede acceder a muchas marcas top en cualquier góndola del país.
Plan B/ 15-8-2026
