Pedro Scherer, que el año próximo cumplirá 90 años, es uno de los grandes protagonistas, y testigos, del desarrollo forestoindustrial de Misiones.
Pudo ser economista en las mejores universidades del mundo y regresar a Suiza, para acaso terminar siendo banquero, pero lo atrajo Misiones, la tierra colorada, y en especial, la actividad forestoindustrial.
Un caso parecido al de Adolfo Schwelm, perteneciente a una familia de banqueros en Europa, que se apasionó con venir al monte y fundar Eldorado hace 101 años.
“Estoy satisfecho por donde me llevó la vida”, contó Scherer, en una entrevista con el diario El Territorio este domingo.
Este empresario que también fue intendente de Puerto Esperanza, director de Papel Misionero en sus comienzos y también participante de la creación de Alto Paraná (hoy Arauco Argentina), y en un mano a mano con el corresponsal de El Territorio, compartió impresiones sobre toda una vida dedicada al trabajo y la producción en Misiones.
“Papá es fundador de Esperanza, él llego en 1926, junto con otras tres personas que eran representantes de una empresa radicada en Zurich. La empresa era de un grupo de inversores que invirtió 500.000 francos para desarrollar una plantación de yerba, y mi padre era ingeniero agrónomo”, cuenta Scherer a El Territorio.
“En la década del 20 hubo una corriente inmigratoria suiza en la que los que vinieron eran todos profesionales. Eso sucedió en varias localidades de Misiones, como Santo Pipo”, contó sobre esa corriente inmigratoria suiza a esta parte del país.
“Luego en la década del 30, a fines, y con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, muchos otros llegaron a Misiones pero en este caso expulsados por la pobreza y la situacción en Europa. Quienes llegaron no eran profesionales sino artesanos o personas que poseían un oficia que era muy difícil de desarrollar acá. La pasaron muy mal, no estaban acostumbrados al clima, un cambio cultural muy grande para ellos”, detalló.
Scherer viajó a Suiza para educarse, donde permaneció 23 años, de los 9 hasta los 23, y luego regresó para radicarse definitivamente aquí.
“En esta década del 60 es cuando comienza la actividad forestal en Misiones”, explica.
“Las primeras plantaciones las hicimos en el año 1942, 1943. Pero eso era porque a mi padre le gustaban mucho los árboles, Entonces, cuando aún nadie hablaba de forestación, plantamos algunas hectáreas con araucarias, que hoy quedan en medio de la ciudad. Pero la actividad forestal comenzó en la década del 60.
-¿Cómo comenzaron?
-Teníamos una propiedad llamada Carolina, que la adminsitraba un holandés que era experto en los cultivos de té, café y caucho. Mi padre era un innovador y plantaba café. Lamentablemente el administrador falleció y mi padre me pidió que me hiciera cargo.
-Usted no tenía experiencia, ¿le fue difícil?
-No. Conté con la colaboración de quienes trabajan en ese sector. Casi todos paraguayos, con mucha experiencia, muy leales.
“A mi me gustaba el cultivo de yerba y la forestoindustria, pero más la forestoindustria”, relata Scherer, a quien le gustó el trabajo y decidió quedarse en Puerto Esperanza, teniendo la posibilidad de volver a Suiza.
Luego, Scherer se fue un año a estudiar a los Estados Unidos, donde fue a especializarse sobre el Tung. Más tarde, fue a Canadá, “que en ese entonces era el país más avanzado en ese rubro, a epsecializarme en mecanización forestal”.
Scherer luego asumió como intendente cuando se produjo el golpe de Juan Carlos Onganía. Se quedó en ese cargo de 1969 hasta 1973.
“En el último año como intendente me convocan para integrar el directorio de Papel Misionero. Una fábrica que aún no existía y que había que construir. En ese proceso hubo que hacer una gran gestión bancaria y financiera, porque la construimos sin plata propia”, explicó.
Scherer participó de la organización y los comienzos de Papel Misionero y luego volvió a las plantaciones forestales de la familia en Esperanza.
“Después me pidieron que volviera a Papel Misionero, pero no quise. Era muy sacrificado, muchas veces poníamos plata de nuestro bolsillo para viajar con la promesa de reembolsos que no se hacían. Aunque debo reconocer que muchos años después, cuando la empresa estaba en vías de liquidación, se acordaron de pagarme esos reembolsos”, recordó.
-¿Y Alto Paraná? (Esta industria, la más importante de Misiones hoy controlada por Arauco Argentina, comenzó a gestarse en los años 70 y empezó a producir en 1982).
-En ese proceso participé mucho para intentar que la empresa se instalara en Esperanza. Yo tenía el conocimiento de la a, que actividad de mi paso por Papel Misionero y un conocido que tenía plantaciones acá me dijo que él tenía la misión de elegir el lugar donde se instalaría la fábrica de celulosa. Empezamos a recorrer lugares y a él le gustó Puerto Segundo, que era una propiedad nuestra. Nos ofrecieron 150 dólares la hectárea, que era más o menos el precio del mercado. Al principio queríamos entrar con el valor de la tierra como inversión a la sociedad, pero el estatuto decía claramente que sólo podían ser papeleros, entonces no pudimos (Nota de la Redacción: A Celulosa Argentina, que era la controlante del consorcio, se le sumaron empresas como Massuh,Papelera del Plata, Papelera Pedotti, Witcel, entre otras).
-Qué significó que Alto Paraná se instalara en Esperanza?
-Fue muy importante para la ciudad. Creció mucho Esperanza, se radicaron muchos profesionales, nos integramos como sociedad, había más trabajo, pero todo terminó mal. Tuvieron todas las facilidades para hacer bien las cosas: créditos, garantías, exención de impuestos por 10 años…todo. Y al décimo año declararon la quiebra y no le pagaron a nadie. En mi caso, ni siquiera cumplieron con lo que habían firmado. Después se hicieron cargo los chilenos. Pero si hubiera sido bien adminsitrada en su momento, todo habría sido distinto.
-¿Y hoy que es Pindó, su empresa?
-Yo digo que es una empresa internacional, pero privada. No una multinacional, sino una empresa con contactos a nivel mundial. Yo ya estoy alejado del día a día de la empresa, que está en manos de mis hijos, pero sico vinculado de alguna manera.
Plan B/ El Territorio (entrevista del Corresponsal de Eldorado) / 1°-11-2026
