La economía se estancó en agosto y quedó a las puertas de una recesión técnica, según los datos que divulgó hoy el INDEC.
Tras el derrumbe de julio, la actividad apenas avanzó 0,1% en la medición desestacionalizada en agosto y en la comparación interanual, el nivel de actividad cayó 1,7%, con lo que se hilvanaron dos meses consecutivos por debajo de los registros del año anterior.
El dato fue publicado por el Indec en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
La pérdida de impulso se volvió más evidente y reforzó las señales de una economía que no logra retomar una senda de recuperación sostenida.
Para no caer en recesión técnica en el tercer trimestre, debería crecerse un 8,6% en septiembre, algo bastante improbable: es casi seguro que la economía Argentina entrará en recesión técnica, es decir, dos trimestres consecutivos de caída en la medición desestacionalizada.
La secuencia de los últimos meses refleja las crecientes dificultades para sostener el crecimiento. Después del salto de 2,7% en marzo, el EMAE retrocedió 1,4% en abril y 0,6% en mayo. En junio mostró una mejora de 0,3%, pero volvió a desplomarse en julio.
La suba de apenas una décima en agosto no altera ese patrón de avances breves y retrocesos más profundos.
Caputo, igual celebró
Tal como lo hace en los últimos meses, el ministro de Economía, Luis Caputo, puso el foco en el dato de tendencia-ciclo. En su cuenta de la red social X, escribió: “El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) creció 0,1% mensual en la serie desestacionalizada en agosto, en tanto el indicador tendencia-ciclo no presentó variaciones en relación a julio. Con esta dinámica, el indicador tendencia-ciclo se ubicó 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2023″.
La visión de los analistas es otra
El economista Sebastián Menescaldi, de la consultora EcoGo, señaló que “el dato de agosto muestra que la caída de julio no fue un episodio tan excepcional”. Y amplió: “La actividad prácticamente no se recuperó y se mantuvo en un nivel bajo. Esto obliga a revisar hacia abajo las previsiones de crecimiento”.
Según Menescaldi, el resultado también eleva la probabilidad de una recesión técnica, es decir, dos trimestres consecutivos de caída en la medición desestacionalizada. “Para evitar una nueva contracción trimestral, septiembre debería mostrar un salto extraordinario de la actividad, de casi 9%”, afirmó.
Entre los factores que podrían explicar la debilidad, Menescaldi mencionó las restricciones energéticas y el efecto de una cosecha que no tendría el desempeño excepcional de la anterior, particularmente en el trigo. “El fuerte crecimiento de las exportaciones y las mejoras en algunos sectores todavía no se traducen en una recuperación del conjunto de la economía”, concluyó.
El economista Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, explicó que la industria y el comercio explicaron buena parte de la caída interanual. “Por la metodología de cálculo, sus resultados están vinculados y la debilidad industrial suele reflejarse también en el comercio”, agregó.
Sobre el magro avance mensual, Tiscornia señaló que pudo haber influido la pesca, cuyo indicador desestacionalizado cayó 17% en agosto. “Aunque tiene poco peso, una baja de esa magnitud puede afectar el resultado general”, analizó el especialista.
Hacia adelante, Tiscornia proyectó una recuperación importante en septiembre y, de manera todavía preliminar, una mejora en octubre. “Habrá que ver si los datos de producción confirman esas señales”, aclaró. Aun con esa perspectiva, prevé que se acumulen dos trimestres consecutivos de caída desestacionalizada, lo que configura una recesión técnica.
En tanto, el economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra, opinó que, “incluso tomando la tendencia ciclo del EMAE, el PBI de la Argentina está planchado”. Y añadió: “A esta altura, lo más probable es que en 2026 el crecimiento promedio anual sea de 1% o menos. Y eso que contamos con la locomotora de minería, energía y agroindustria”.
En esa línea, la economista Paloma Quadrana, de la consultora Abeceb, destacó que la actividad no recuperó en agosto lo perdido en julio y subrayó que deja un piso bajo para el tercer trimestre. “Con estos datos, la economía se ubica en niveles similares a los de marzo de 2025″, remarcó.
Además, Quadrana dijo que la heterogeneidad sectorial se mantiene elevada. “Los sectores dinámicos (energía y minería) sostienen parte de la actividad, pero no logran compensar la caída de los vinculados al mercado interno, que explican la mayor parte de la contracción”, analizó la economista.
En este sentido, Quadrana detalló: “Explotación de minas y canteras (+11,1% i.a.) lideró el crecimiento por la producción de petróleo y gas en Vaca Muerta y por la minería metalífera. Del lado de las caídas, la industria (-3,2%) continúa a la baja, adaptando su escala a un mercado más integrado al mundo. Mientras el comercio (-3,5%) refleja el deterioro del consumo”.
Plan B/ La Nación / 21-10-2026
