La tradicional tienda Galver, ubicada en la calle Bolívar frente a la Plaza 9 de Julio sin dudas es uno de los clásicos de Posadas, con su aire ochentoso y su clientela fiel, tanto local como del interior de la provincia, y a veces, de otros lugares.
Lo que pocos saben, es que detrás de ese aspecto de tienda de pueblo, se esconde una firma que cotiza sus acciones en la Bolsa porteña desde 1954.
Bajo la sociedad García Reguera S.A., desde hace décadas sus acciones se pueden comprar y vender en el Mercado de Valores (hoy llamado BYMA) y por supuesto también tiene que presentar sus balances, cada tres meses, comentando sus resultados, y ofreciendo a los accionistas perspectivas sobre el devenir de los negocios.
Además de la tienda de Posadas, que abrió en 1972, García Reguera SA (que opera bajo el nombre de fantasía “Galver”) tiene otros ocho locales, ubicados mayormente en el interior de la provincia de Buenos Aires.
Hace poco presentó sus resultados a la Bolsa y a los inversores minoritarios, donde informó sobre su facturación y sus ganancias/pérdidas. Plan B analizó ese balance para contar cómo le fue a Galver en la era Milei.
De ganancias a pérdidas
Una rápida mirada a los estados contables, tanto de lo que va de 2026 como de años anteriores, permite comprobar que a Galver le fue como a la mayoría de las empresas de consumo masivo: estaba bien hasta que cambió el gobierno y le empezó a ir mal.
Las ventas y ganancias robustas de los últimos años del gobierno de Alberto Fernández, trocaron en caída de ventas y pérdidas en 2024, 2025 y lo que va de 2026.
La firma trató de bajar los costos operativos (salarios, logística, el costo de las mecaderías que compra a fabricantes, mayormente nacionales) y en parte lo logró, pero no pudo con eso compensar las menores ventas.

“Continuamos con una prudente actitud en la elaboración de pronósticos, a la hora de esbozar las perspectivas de nuestra empresa para el resto del ejercicio en curso. La marcha de nuestros negocios estará naturalmente afectada por el efecto que la evolución de la economía argentina tenga sobre el comportamiento de los distintos operadores del mercado donde nuestra empresa desarrolla su actividad”, indicó el presidente y uno de los dueños, José Luis García Villaverde, en sus notas a los inversores.
El balance presentado el mes pasado de Garcia Reguera, incluyó el trimestre que comenzó el 1° de diciembre y se extendió hasta el 28 de febrero.
En ese trimestre, las ocho tiendas de Galver registraron 120.833 operaciones (ventas), lo cual da un promedio aproximado de 5.000 por tienda/día.
Sin embargo, el de 2026 es el peor 2° trimestre de los últimos años. En 2022, fueron 166.000 operaciones; en 2023, 151.000; en 2024, 137.000; y en 2025, 133.000; y en 2026, 120.833 (ver recuadro arriba).
Ganancias por pérdidas
En tanto, en el cuadro de resultados, Galver pasó de tener ganancias en el acumulado de los dos primeros trimestres del año fiscal al 2023, último año del gobierno anterior; a pérdidas en los siguientes tres ejercicios, todos ya con el gobierno libertario, que desde el inicio devaluó la moneda, aumentó nafta, boleto, servicios, y contrajo el consumo en su búsqueda de sincerar la economía.

García Reguera registró ganancias de 1.162 millones de pesos en el semestre finalizado el 28 de febrero de 2023, para luego incurrir en pérdidas por 624 millones de pesos, que se achicaron el año pasado a 202 millones de pesos y este año continuaron la contracción a 77 millones de pesos, una buena noticia dentro de todo, ya que la firma logró contener la sangría.
Un poco de historia
García Reguera Sociedad Anónima, Comercial, Industria y Financiera se inscribió como sociedad en abril de 1954, hace ya 72 años.
Todo comienza cuando a finales del 1800, Don José García Reguera llega de España encomendado en Argentina a una familia, con apenas 15 años de edad, según cuenta la resena de la empresa en los documentos que presenta a la Bolsa cada trimestre.
En 1897 empieza a trabajar en una tienda en Lobos, que se llama Julio López y Cia (dos años antes, también en esa localidad bonaerense, nacía Juan Domingo Perón). Allí arranca una larga carrera y en 1900 lo trasladan a la sucursal de Capilla del Señor, en el Norte de la ciudad de Buenos Aires.
En 1914 el fundador de esa tienda, Don Julio López, vuelve a España y designa a García Reguera como su socio, y queda a cargo del negocio en el país. En 1942 García Reguera se separa de la sociedad y funda su propio negocio, que en 1954 comienza a cotizar en la Bolsa porteña.
Plan B/ 28-5-2026

