“No hay corralito y el sistema financiero paraguayo no está amenazado, acá lo que hay es un banco que hizo las cosas mal y una gran crisis política”, dijo a LA NACIÓN, Marcelo Berenstein, desde Asunción.
“Esta es la primera vez que una crisis política llega a la mesa del paraguayo, hasta acá, los líos políticos nunca le habían pegado tanto al ciudadano de a pie”, explica este argentino de 63 años, radicado en Paraguay hace 15.
Berenstein dialogó con este diario mientras hacía la cola en el Banco Central Paraguayo para recuperar ahorros depositados en el Ueno Bank, los cuáles está seguro que va a recobrar en días más.
“El monto que cubre el Fondo de Garantía llega a entre 35.000 a 40.000 dólares, yo tengo depósitos por debajo de ese monto y como tengo cuenta en otro banco, seré de los primeros en cobrar porque me van a transferir el dinero”, explicó, sin mostrar inquietud por sus fondos.
Berenstein, trabajó en la Bolsa de Comercio con el mítico programa “Desde la Bolsa” a comienzos de los años 90 -que se transmitía en vivo desde el recinto-, es periodista recibido en la Universidad de Palermo y hoy en Paraguay se dedica a asesorar a inversores, en especial argentinos y brasileños con su consultora Next Media.
“Este año ya se superaron los 50.000 pedidos de residencia, el primer grupo son brasileños, más de 30.000 que están huyendo de la alta presión impositiva del Gobierno de Lula”, comentó.
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Reiterando un dato que ya había revelado a LA NACIÓN estos días, una fuente de la Embajada Argentina en Asunción: Tras la derrota de Bolsonaro, se aceleró la “fuga” de brasileños a Paraguay.
“Pero los argentinos son el segundo grupo, hay un creciente interés en venir a Paraguay a radicarse para vivir una vida más tranquila o a invertir en dos rubros, principalmente, el real estate con edificios o departamentos, también con algunos campos, y cada vez más, con la industria maquiladora, que ahora también puede ser maquiladora de servicios”; comenta.
La industria maquila es un régimen por el cual se paga apenas el 1% de la facturación en impuestos, y la fábrica instalada (típicamente en las afueras de Asunción) debe vender su producción en otro país.
Por ejemplo, cada vez hay más empresas argentinas que fabrican en Paraguay y luego le venden a la Argentina, en lugar de producir y vender en nuestro país, con mayores costos (laborales, impositivos, etc).
En los últimos años, Berenstein se hizo conocido en círculos de inversores en Paraguay por ser muy crítico con la falta de reformas institucionales de fondo en ese país, en artículos en diarios como “5 Días”.
Tareas pendientes que a su juicio quedaron opacadas por el triunfalismo que imperó en un país que consolidó su estabilidad económica, tiene una inflación menor al 4% anual y en julio de 2024 obtuvo el ansiado “Investement Grade” de la calificadora Moody´s, que en ciertos círculos se festejó allí casi como ganar un Mundial.
“A veces con tanto clima triunfalista me llegaron a decir que siempre veía el ‘lado B’, pero lo cierto es que cualquier observador con sentido común veía algunas cosas que no estaban bien”, explicó.
”Peña no se cuidó y dejó sus huellas por todos lados, y pareciera como que Cartes, su mentor, lo dejó hacer, lo dejó pisar el palito”, aventuró Berenstein.
“¿Cómo funciona el sistema político en Paraguay? Es un partido hegemónico, el Partido Colorado (su nombre oficial es Asociación Nacional Republicana o ANR), que gobierna casi ininterrumpidamente desde que se fue Stroessner (1989) que también era del Partido Colorado, salvo el interregno de Lugo, al que terminaron destituyendo los colorados, explica.
“Son más importantes las internas en el partido Colorado que la oposición de cualquier alianza que se ponga enfrente”, cuenta, y afirma que en ese contexto, Horacio Cartés, “uno de los hombres más ricos de Paraguay, es uno de los máximos referentes colorados”.
Berenstein comenta que Cartés cuando fue presidente se destacó por promover una camada de técnicos “jóvenes y brillantes”, que venían de las mejores universidades.
“Muchos de ellos fueron hombres de confianza de sus empresas, Santiago Peña era uno de esos hombres, un técnico, economista, que desde joven fue funcionario del Banco Central, participó en misiones relevantes ante el FMI, fue el ministro más joven de la historia del Paraguay, el presidente del Banco Central más joven, técnicamente es muy bueno”, describió.
“Peña en sus orígenes era del Partido Liberal y se pasó al Partido Colorado, como si un radical se hubiera hecho peronista, siempre fue pollo de Cartés, salió de su banco BASA, fue su precandidato y perdió con Mario Abdo Benítez, hasta que ganó y llegó a la presidencia en 2023″, relató.
Un banco que creció demasiado rápido
“Para llegar a esta crisis, habría que entender qué pasó con el Banco Ueno. No era un banco, era una financiera que compró a otras y creó Financiera Ueno, de la cual Peña era accionista. Cuando asume en 2023 la presidencia, la financiera se convierte en banco y Peña pone como presidente del banco central al que había sido directivo de Ueno, Carlos Carvallo Spalding (renunció el martes)”, enumeró.
“Ahí estuvo su primer gran error, el Banco Central siempre garantizó la institucionalidad y la credibilidad de Paraguay, fundamental para lograr el grado de inversión. Estuvo siempre al margen de la política, era autónomo, con sus metas de inflación. Hasta ahora, los líos políticos no llegaban a la mesa de los paraguayos, ahora con esta caída si”, afirmó.
Según Berenstein, Ueno Bank desarrolló una política de inclusión financiera muy disruptiva, incorporando al sistema a gente que siempre había estado en la informalidad, hasta llegar a los 3 millones de clientes, casi la mitad de la población de Paraguay.
“El mozo, la empleada que viene a ayudar en casa, y hasta el trapito que cuida autos, todos cobraban con Ueno Bank y antes no estaban bancarizados. Hasta hace 3 días, ibas a cualquier cajero automático y el mismo cajero te daba la tarjeta de crédito. Hubo un día que Ueno Bank entregó 2 millones de tarjetas de crédito, fue algo que nunca antes había pasado”, destacó.
Ueno Bank, también se hizo omnipresente en la vida de los paraguayos “de a pie” con la sponsorización de la Selección guaraní, la Liga de Fútbol, el Rally Mundial y cuanto evento importante cultural o deportivo se realizó en los últimos años.
“Esta crisis si llegó a la mesa del paraguayo, y por eso es distinta a otras crisis políticas que se vivieron en la historia reciente”, comparó.
Plan B/ La Nación / 5-11-2026
