Por Martín Boerr
¿Qué es lo peor que tiene la Renovación como movimiento político hegemónico que maneja la provincia hace más de 20 años?
Que todo lo decide una sola persona.
¿Qué es lo mejor que tiene la Renovación?
Qué todo lo decide una sola persona.
En una nueva muestra de su capacidad de mutación, adaptación y cambio, para sintonizar con los nuevos tiempos, la Renovación organizó este 1° de mayo un acto de inauguración de sesiones totalmente distinto.
La consigna fue el cambio, lo nuevo y no quedar como la casta. Algo cada vez más difícil después de tantos años en el poder.
El símbolo fue ese final, tras el discurso más corto de la historia que duró apenas 15 minutos (Passalacqua colgó su mensaje y su tediosa enumeración de logros de gestión y anuncios en internet) con un espectáculo que emocionó.
Muestra del talento que hay en Misiones, ese espléndido recinto donde tantas sesiones se vuelven aburridas y monocordes, se llenó de color en un homenaje a quien (para Plan B) es uno de los misioneros más grande de todos los tiempos y el más reconocido a nivel mundial: Ramón Ayala.

Con música de Gonzalo Bernal y dirección del genial Luis Marinoni, el ballet de folclore del Centro del Conocimiento ofreció una adaptación de temas de Ayala como “El Cosechero”, con una vestimenta colorida, realmente innovadora y una calidad de primera categoría hasta para quien no es versado en estas artes.
Fue impactante, ver a los bailarines con sus destrezas en la cara de los legisladores, de Rovira, el que lo decide todo y fue el que dio el OK para el drástico cambio en el protocolo.

Con esa capacidad para “tirar” todo lo que se hacía hasta ahora, y proponer algo nuevo, la Renovación copó hoy la Legislatura. Se respiraba en los gestos, las caras, el ambiente y las palabras (quizás lo que menos importa) que están muy tranquilos y piensan que no van a tener problemas en 38 días más, una elección cuya importancia va mucho más allá del mero recambio de diputados provinciales.
¿La Renovación va a quedar como la “casta” y el enorme sentimiento libertario que impera en Misiones (y pide cambios) se va a la oposición? O surte efecto el mensaje: quédense acá que ya cambiamos nosotros, y además, enfrente no hay nada.
Eso está en juego en 38 días, no cuántos diputados entran. Sino, algo más profundo. Por primera vez y en sintonía con los nuevos tiempos, ¿se abre una brecha para el fin de una hegemonía que lleva más de dos décadas?
La Renovación ganó por última vez una elección el 7 de mayo del 2023, hace casi dos años, con el triunfo cómodo de Passalacqua.
Pero tres meses después la política en la Argentina cambió para siempre con la irrupción del fenómeno Javier Milei en las PASO y el sentimiento libertario siguió creciendo. También mostró que en la tierra colorada está fuerte en las mentes y los corazones de los más jóvenes y también de los no tan jóvenes.
No fueron tiempos fáciles de reacomodamiento. Hace apenas un año en esta Legislatura se vivieron momentos de tensión, con triple vallado derribado, piedrazos y un mini-ejército de seguridad privada (porque los policías estaban de protesta) para evitar un desborde que podía terminar en una crisis institucional.
El país miraba por televisión y los jefes de la Renovación no entendían por qué si el ajuste lo había hecho Milei, le terminaron haciendo una manifestación a Rovira en la puerta de la casa.
Bien distinto fue el clima de hoy, reinaba una serenidad y una autoconfianza propia de un movimiento que otra vez se sabe con paso ganador. Desde entonces, supo mutar y una vez más, cambiar la piel para adaptarse.
Hoy no se movilizaron los aparatos, sobre todo de los movimientos sociales y piqueteros de las barriadas populares, y apenas hubo agrupaciones políticas de algunos de los sublemas que se van a dejar todo el 8/6 para ganar espacios en el universo oficialista.

Y es que justamente eso es lo que mostró la Renovación. Como todo lo decide una sola persona, Rovira no tiene compromisos de mantenerle el puesto o ubicar en otro lugar a tal o cual dirigente, y ya pasó la “motosierra” (aunque silenciosa) por su propio partido en forma silenciosa. Hoy casi no se veían las caras “viejas” que dominaron los primeros diez o 15 años de este movimiento.
El único compromiso de Rovira es con él mismo. Y eso se sostiene con los votos de los misioneros.
“Los cargos son temporales, no debemos olvidar jamás ante quienes rendimos cuentas, nuestros ciudadanos”, reconoció Passalacqua (a quien se vio visiblemente recuperado de su larga convalecencia tras la operación de colon), al comienzo de su discurso.

Y luego citó a Castelli: “Señores, el poder está en la gente”. Para resaltar después que Rovira también dijo lo mismo, casi 200 años después.
¿Qué pasó con los 3.0? ¿Y con los NEO? ¿Y con los Blend? La sensación generalizada que tienen todos los que coparon la Legislatura es que nadie tiene el puesto asegurado, y que hoy están y mañana no se sabe porque toca volver a cambiar la piel.
Un cambio que muchos críticos dirán, es pura cosmética. Es decir, un cambio para que nada cambie.
La otra gran situación que genera confianza en el oficialismo es que enfrente no hay oposición real, principalmente por las manipulaciones y operaciones alentadas por el propio Rovira, que se aprovecha de la debilidad y atomización de los espacios pseudo opositores.
Y también, como dijo este diario hace más de un año, de su pacto de no agresión con Javier Milei.
Al no tener ningún espacio político conducción en una sola persona, la oferta electoral para el 8/6 en la oposición será un reflejo de los recelos, la super competencia por el espacio en la lista que garantiza o da más chances de coronar con un cargo, la ambición y los personalismos.
También de ese pacto de no agresión con los libertarios puros (hoy encabezados por Diego Hartfield), que no van a disputar poder real en esta campaña. Aunque pueden constituirse como una alternativa de largo plazo.
La amenaza a largo plazo está para la Renovación y por eso la necesidad de ir cambiando.

La oposición en las próximas semanas confundirá aún más a una sociedad harta de los políticos, con su docena de caras diciendo más o menos lo mismo y buscando acomodarse al run-run libertario, pero sin ideas, sin propuestas y, sobre todo, sin el fuego y el coraje de Milei para atacar a la casta y proponer motosierra, achique del Estado y denunciar “curros” y corruptelas varias.
Casi todas (no todas) terminan obrando como segundas marcas, también alentadas y manipuladas desde el propio oficialismo, claro está.
La excepción serán los espacios kirchneristas o peronistas, como los de Cacho Bárbaro o Martin Sereno.
“El Estado Suficiente”, otra gran adaptación
La otra gran capacidad de adaptación de la Renovación está en el discurso y su filosofía política.
Asistencialista y pseudokirchnerista por excelencia, al menos en la primera década, hoy en su breve discurso, Passalacqua dejó en claro que la Renovación apostará a resaltar coincidencias con los libertarios, sin resignar banderas locales.
Lo más contundente fue la nueva definición de Passalacqua, nunca antes escuchada, habló de “un Estado Suficiente”.
Porque decir “Estado presente”, un orgullo de la “vieja” Renovación, hoy ya directamente es mala palabra en la Argentina mileísta.
Pero Passalacqua presentó en sociedad el nuevo concepto de “Estado Suficiente”, como un intermedio entre el Estado presente kirchnerista/peronista, y el anarcocapitalismo libertario que propone dinamitar el Estado.
“Fijando reglas claras para tener un Estado suficiente. No es sinónimo de un Estado grande, sino pensado en que promueva el desarrollo integral de un mercado vigoroso para que cree empleo y también atienda las desigualdades sociales con crecimiento económico”, definió.
Todo un contraste con el discurso del año anterior, cuando Passalacqua aclaró que en muchas cosas no pensaba como el presidente Javier Milei que acababa de asumir cinco meses atrás.
Passalacqua también resaltó coincidencias con la Casa Rosada, que ya defendía desde mucho antes, como el equilibrio fiscal y el orden en las cuentas públicas. Passalacqua destacó como nunca antes la buena calificación crediticia de Misiones, y su nota de BB+ de la agencia Moody´s.
Antes era una mención al pasar. Esta vez se encargó de explicar al que no entiende, que es una mejor nota que la que ostentan provincias como Santa Fe, y que redunda en crédito más barato si Misiones tiene que pedir prestado. (Por cierto, no se hizo mención a la bandera de no tomar deuda en moneda dura).
Se reservó también el gobernador algunas banderas donde seguirá marcando diferencias. Las dos más notables fueron las siguientes:
-Misiones, por su condición de zona fronteriza, está sujeto a los vaivenes de la política cambiaria y eso deja en desventaja al sector comercial y productivo.
-No vamos a resignarnos y vamos a seguir peleando por los pequeños productores yerbateros.
El gran cambio
El clima general de este 1° de Mayo en la Legislatura fue de confianza de cara al 8 de junio. En 2023 este acto de apertura de sesiones fue un virtual cierre de campaña, con las cartas ya echadas a tan solo 6 días de ir a las urnas. Esta vez el acto fungió como una apertura de campaña.
“Es cierto que la gente puede cansarse tras 20 años, pero enfrente no hay nada”, le admitió a Plan B, Paula Franco, una de las “estrellas” ascendentes de este movimiento que cambia de piel y ya le picó el boleto a otras figuras que todavía están en la marquesina pero ya saben que se van.
Y que tampoco pierde los vicios del acomodo o del dedismo de Rovira, porque no queda claro para muchos qué méritos reales tiene Franco para estar donde está con tantas militantes que hicieron más o menos lo mismo o incluso más y nunca les tocará ser las figuras centrales.
Franco, es la hija del amigo y compañero de facultad de Rovira, Orlando (ex intendente de Posadas).
Una larga despedida
Pero sin dudas, el mayor cambio de todos en el oficialismo es cierto clima de fin de una época. Es algo sutil y no todos alcanzan a captarlo.
Rovira parece estar ensayando una larguísima despedida que ya comenzó. Plan B que se dedica observar las caras y gestos del jefe único de este espacio en este tipo de eventos, puede dar cuenta de una postura cada vez más relajada, incluso más cercana con los que van a saludarlo cuando el acto termina. Hay menos reverencia.
Son gestos mínimos, sutiles, pero que dicen mucho. Como se sabe, Rovira fue aislándose del contacto directo con muchos a medida que fue consolidando poder.

Y ahora parece estar desandando ese mismo camino, volviendo a exhibir una cercanía en la mirada, en la sonrisa y en la pausa para el intercambio de palabras casual, que parecen denotar los gestos propios de alguien a quien todo este circo le interesa cada vez menos.
Bien acorde a estos tiempos donde la sociedad está harta de los políticos, es el hecho de que al líder, la política, lo haya empezado a cansar.
Quizás por eso el gran símbolo de este acto de apertura del 53° período de sesiones de la Legislatura no fueron los anuncios, la militancia, el besamanos o el protocolo, sino los bailarines, la música y el espíritu de Ramón Ayala.
“Una mirada de Misiones que camina hacia el futuro, sin perder el espíritu montaraz”, presentó la histórica locutora Cristina Mendoza (una de las pocas cosas que no cambian).
Porque la obra de Ayala, de categoría mundial (¿alguien podría sorprenderse escuchando esta música en Nueva York o alguna capital europea?) seguirá perdurando como un testimonio vivo de lo que Misiones fue, aún cuando ya no quede nada y por fin se vayan todos.
Plan B/ 1°-5-2025