¿Hay una empresa que se haya beneficiado como ninguna otra con la política económica del Gobierno Nacional?
Sin dudas, más allá de que la energía es uno de los grandes sectores beneficiados, incluso por encima del campo, por encima de todas emerge una compañía que parecía tener destino de privatización, pero que hoy luce sin cambios importantes en su composición accionaria, donde el control lo tiene el Estado Nacional, más allá de que cotiza en la Bola de Buenos Aires y Nueva York y tiene miles de accionistas privados, entre minoristas y fondos institucionales.
Se trata de YPF.
Así como China tiene una economía ultra capitalista, pero un régimen político comunista; en YPF conviven el control del estado y una lógica de empresa privada, donde la política o no mete la cola o quizás mejor aún, define los lineamientos y el marco regulatorio para que la empresa no pare de crecer, comenzando por liberar los precios de los combustibles.
Reestatizada en abril del 2012, YPF se destaca coo la firma que más invierte, la que impulsa Vaca Muerta, la que busca negocios y oportunidades en otros países y la que no para de aumentar sus ganancias, así como también la cotización de su acción.
En este marco de innovación e ir hacia adelante, pensando en el futuro, el presidente de YPF, Horacio Marin, acaba de anunciar que la empresa petrolera argentina firmó un acuerdo con Tesla, la empresa dedicada a la fabricación y venta de automóviles 100% eléctricos, para analizar y evaluar oportunidades de colaboración e inversión en sus distintos productos y mercados.

Tesla es la empresa fundada y dirigida por Elon Musk, el hombre más rico del mundo que la semana pasada dio uno de los mayores batacazos en la historia corporativa, al sacar Space X a la Bolsa y lograr la IPO (OPA) más grande de la historia, convirtiendo al propio Musk en el primer hombre en tener más de un millón de millones de dólares (billonario). Musk, además, tiene muy buenas relaciones con el presidente de la Argentina, Javier Milei.
“Hoy dimos un nuevo paso hacia el futuro. Firmamos un primer acuerdo marco con Tesla para explorar distintas unidades de negocios entre ambas compañías”, escribió este martes en su cuenta de X.
El contrato al que hizo referencia establece los términos y condiciones —es decir, precios, calidad y plazos— bajo los cuales se realizarán compras futuras durante un tiempo determinado.
Marín visito la sede central de la compañía propiedad del magnate Elon Musk y compartió en sus redes imágenes del recorrido. “Recorrí la Gigafactory en Texas junto a Michael Snyder, vicepresidente de energía de Tesla y, sinceramente, salí impresionado. Tecnología, innovación y ejecución conviven en una escala difícil de imaginar hasta que uno la ve de cerca”, remarcó.

“Durante la visita, firmamos una carta de intención para explorar oportunidades de colaboración en infraestructura de carga rápida, almacenamiento de energía e innovación tecnológica, áreas que tendrán un papel central en la evolución de la energía y la movilidad en los próximos años”, añadió.
Tesla no sólo se encarga del diseño, fabricación y venta de vehículos eléctricos, sino también de baterías domésticas e instalaciones solares, entre otros artículos. Su objetivo principal, según detallan, es “acelerar la transición mundial hacia la energía sostenible mediante soluciones de transporte y almacenamiento de energía limpia”.
En la Argentina, la actividad de la marca —que no se vende de forma oficial dentro del país— estuvo principalmente marcada por la importación privada de vehículos.
Interés internacional
En esta misma línea, Marín afirmó recientemente que la Argentina se reposicionó como un “refugio estratégico” en medio de la inestabilidad geopolítica que da el contexto del conflicto en Medio Oriente y eso benefició a la compañía en las negociaciones en torno al megaproyecto de gas natural licuado (GNL).
“El GNL va muy bien. Creo que el conflicto en Medio Oriente ayudó, porque la Argentina está siendo mirada más que nada por seguridad energética“, expresó.

Marín adelantó que en los últimos días también se despertaron las consultas en el mercado asiático, que hasta hace poco “no estaban en el juego”.
“Hoy quieren comprar; quieren entrar. La Argentina, y nuestro proyecto, son muy sólidos, muy sólidos. Es resiliente a los precios bajos del petróleo y a los precios bajos del gas, por eso yo soy muy optimista. Este es el project finance más grande de la historia de América Latina, dicho por el JP Morgan, no por mí“, afirmó.
Mientras tanto, desde la compañía ya se preparan para el Investment Day en Nueva York el año que viene, en donde harán una actualización del proyecto en el largo plazo. “Es altamente probable que todos se lleven una sorpresa”, adelantó.
Plan B/ 17-6-2026
