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Tapebicuá lleva parada casi 10 meses y parece que sólo un milagro la salva de la quiebra

Forestadora Tapebicuá, la empresa controlada por Celulosa Argentina y uno de los aserraderos más grandes del país, continua paralizada en sus operaciones industriales desde el 11 de agosto pasado, es decir, hace casi 10 meses.

Si bien sigue vendiendo, sus ventas no alcanzan a cubrir los gastos crecientes y el accionista principal, Celulosa Argentina SA, informó que “no existen certezas de una continuidad productiva”.

La compañía abrió el concurso de acreedores, y en un mes, el 17 de junio próximo, es la fecha límite para para que los acreedores presenten ante la sindicatura los pedidos de verificación de créditos.

A pesar de que tiene nuevos dueños, el tiempo se le acaba a Tapebicuá y a pesar del intento de reestructuración de la deuda que busca la empresa controlante, Celulosa Argentina, adquirida por el financista Esteban Nofal en septiembre del año pasado (controla el 45,5% de las acciones), su continuidad parece depender de un milagro, a juzgar por lo que se desprende de los últimos balances e informes a los accionistas, presentados el 24 de abril pasado.

¿Quiebra? Tapebicuá se queda sin tiempo y sin dinero, la “situación es dramática” y dueño dice que puede pasar cualquier cosa

En el balance presentado a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (ya que Celulosa Argentina cotiza en Bolsa), una frase deja en claro que no hay nada asegurado y Tapebicuá parece más cerca del cierre definitivo que de una operación salvadora, como una inyección de capital de un nuevo socio, o que aparezca un comprador que quiera hacerse cargo de los pasivos y de los aproximadamente 500 empleados que tiene la firma.

“Todas las opciones para reactivar la operación industrial de Forestadora Tapebicuá S.A.U, están siendo evaluadas. A la fecha de los presentes Estado Financieros, la planta continúa sin operar y no existen certezas respecto de una posible continuidad productiva”, indicó en la carta a los inversores que acompaña el balance, el presidente de Celulosa Argentina S.A., Francisco Roberto Santandreu.

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Un aspecto importante a tener en cuenta es que Esteban Nofal, el nuevo dueño de Celulosa Argentina SA y Tapebicuá, inyectó un total de 18 millones de dólares para reactivar Celulosa Argentina, que pudo abrir su planta en Capitán Bermudez, y pagar durante un tiempo, hasta el 28 de febrero pasado, parte del sueldo del personal de Tapebicuá. Pero el dinero no alcanzó para reabrir las operaciones de Tapebicuá.

Ahora, con un cierre que lleva casi 10 meses en sus operaciones industriales, con una facturación que ha caído mucho, la liquidez se está acabando porque la inyección de dinero de Nofal está llegando a su fin.

En total, Nofal ha aportado 18 millones de dólares con la forma de un crédito a 24 meses, a 10 por ciento anual, a cambio de que Celulosa Argentina SA le otorgue un fideicomiso con cuentas a cobrar (facturas y cheques), según indican sus balances.

“Gracias a los fondos aportados por el Sr. Nofal fue posible el reinicio de las operaciones productivas de Celulosa Argentina S.A. luego de tres meses de inactividad”, indicó la carta a los accionistas, en referencia a esta inyección de liquidez. Actualmente, Celulosa Argentina SA no tiene crédito ni forma de financiar de otra manera sus operaciones de otra manera.

De este total, ya se consumieron casi 15 millones de dólares y el tiempo se acaba, y la situación de Celulosa Argentina SA y mucho menos de Tapebicuá, parece cambiar.

“A la fecha de cierre de los presentes estados financieros, ya se realizaron desembolsos bajo la mencionada línea, la cual se expone en la nota 9 por un monto de dólares estadounidenses 14.930.000”, indicó el balance.

Tapebicuá sigue vendiendo, pero cada vez está peor

“Forestadora ha sufrido una significativa caída en sus ventas que en el periodo de nueve meses finalizado el 28 de febrero de 2026 llegó al orden del 83% comparado con el mismo periodo del ejercicio anterior. Por otra parte, los costos de la operación han aumentado en forma significativa, en especial si son medidos en dólares, y no han podido ser trasladados a precios, lo cual ha provocado una importante reducción de los niveles de rentabilidad neta que alcanzaron el -260% en el periodo de nueve meses finalizado el 28 de febrero de 2026 cuando en el mismo periodo del ejercicio anterior fueron del -34%”, indicó la sociedad.

Plan B/ 18-5-2026

 

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