Romeo Hugo Bruenner es un experimentado periodista deportivo que cubre el fútbol misionero hace más de 30 años, cuando comenzó en la redacción del diario El Territorio. El domingo estuvo en Villa Sarita cubriendo la derrota de Guaraní ante Vilela y deja sus impresiones en esta columna.
Guaraní, en una de las peores actuaciones de su historia en Villa Sarita
Por Hugo Bruenner*
Decepcionante, apática, horrible, lamentable. Con esos adjetivos se puede evaluar la actuación de este domingo de Guaraní, que perdió 1-0 de local ante el modesto e ignoto Defensores de Puerto Vilela (Chaco), que le dio una verdadera lección futbolística, y solamente no lo goleó por la Diosa Fortuna o porque no estuvo fino en la definición.
Hace 35 años que venimos cubriendo de manera regular a la Franja, de los cuáles habrá participado en más de 25 torneos nacionales.
Y la verdad no se recuerda en la historia reciente (sobre todo en un duelo decisivo de mata-mata) que haya sido literalmente bailado por un equipo visitante, sin dejar un sólo argumento en su juego como para ilusionarse en darlo vuelta dentro de siete días en Resistencia.
Envalentonado o agrandado por la clara eliminación a Mandiyú de Corrientes en la fase anterior, puede ser que Guaraní haya subestimado al rival y al contexto, a todo lo que se jugaba ante un estadio colmado, con más de diez mil almas…
De entrada te puede llegar a pasar, pero que no haya habido una reacción ni un cambio de actitud en los casi 100 minutos que duró el encuentro es raro, increíble e imperdonable.
Ante la ausencia por lesión del goleador Mauro Gómez, la dupla técnica Manuel Duto-Juan Eluchans ideó un partido, hizo cambios posicionales increíbles, principalmente en “condenar” a su mejor jugador, el enganche paraguayo Leonardo Galeano a ser extremo izquierdo. Y se equivocó “de cabo a rabo”, porque no tuvo la lucidez de leer el partido, de no modificar el esquema o intercambiar piezas, y así le fue al equipo!
Otra clave del partido fue dejar muy solo a Denis Benítez como cinco, porque sus laderos y llegados como “grandes refuerzos” para los play off, Enzo Cejas y Lautaro Soto, tuvieron una actuación decepcionante.
Y para el ST, los entrenadores corrigieron parcialmente ese planteo inicial, rodeando al volante central con Santiago Duarte y Matías Adamis, pero ambos tampoco pesaron en el manejo del balón, jamás pisaron el área rival. Y lo peor, el mediocampo de Guaraní en la marca fue un verdadero templaderal.
LO PASÓ POR ARRIBA
Las finales se juegan varios días antes, en el planteo y analizando a los rivales, aspecto en el que Guaraní falló, porque quizás no tuvo en cuenta que Defensores cuenta con varios exjugadores de Chaco For Ever y de Sarmiento, con vasta experiencia en el torneo Federal A. Y también en la cancha…
Por eso, jugadores como Gonzalo Ríos, Enzo Niz, Gonzalo Cabañas, entre otros, se hicieron un verdadero “picnic”, demostrando personalidad, gran asociación con el balón y viveza para manejar los tiempos del partido, ante un rival apático, perdido, desconcertado.
En un partido puede no salirte nada en lo futbolístico. También puede equivocarse el entrenador en el planteo inicial (el mayor pecado es no darse a cuenta durante el desarrollo del juego y cambiarlo); pero lo que no se negocia es la falta de actitud, la ausencia de rebeldía, de amor propio.

Los jugadores de Guaraní fueron superados en todos los aspectos del juego, pero fundamentalmente en la actitud y en la determinacion, porque los chaqueños no sólo ganaron todos los anticipos, sino que también las segundas pelotas, y todos los duelos, mano a mano, o muchas veces con una llamativa superioridad numérica, ante la apatía y estatismo local: ¿habrá padecido el “miedo escénico”?
Apenas dos jugadas colectivas tuvo la Franja en 90 y pico de minutos, ninguna bien terminada, simplemente porque faltó carácter, movilidad, precisión, y principalmente porque la casa no estaba en orden: “El ropero estaba en la cocina, y la heladera en el baño”. Además nadie mostro rebeldía ni alguna improvisación individual, más allá de algún tibio intento de Santiago Duarte o Agustín Báez.
Ah, y en el juego aéreo el equipo perdió casi siempre, principalmente en ataque, luego de tirar decenas de centros frontales, muy fáciles para el arquero y los centrales chaqueños.
AHORA, POR LA HAZAÑA
Dentro de todas las pálidas, Guaraní tuvo una gran noticia en Villa Sarita: Defensores de Puerto Vilela cometió “el pecado” de dejarlo con vida, y como esto es fútbol, con un gol el equipo misionero dejaría las cosas todo igual y al menos forzaría la definición por penales, algo que a esta altura suena casi como herocio, algo impensado horas atrás…

Para que pueda dar vuelta la historia y acceder a la final por el ascenso al Federal A donde está Mitre (sería frente a Juventud Unida de Gualeguaychú que le ganó a Ben Hur de Rafaela 3-1), Guaraní tendría que cambiar 180°, tanto en el juego como en la predisposicion, la tan mentada actitud, y jugarlo como una final.
No se sabe si podrá contar con el regreso del goleador Mauro Gómez, y con los zagueros Noguera y Romero. Sin embargo, al margen de eso, tiene que volver a las fuentes, al camino que lo llevó hasta acá, con su mejor jugador, Leonardo Galeano como enganche, y no estático y absorbido por la marca en la punta izquierda. Y recuperar el despliegue, el juego y la movilidad de los laterales, los extremos y los medios, entre varias cuestiones. Sino será casi imposible, porque en el fútbol, las casualidades no existen.
La tarea no será nada sencilla porque enfrentará a un muy buen equipo, sólido y aplomado en todos los sectores, que encima jugará con el apoyo de su gente y el calor infernal de Resistencia. Pero los milagros sí existen. Vayan encendiendo las velas.
*Romero Hugo Bruenner, Periodista, Docente y DT nacional en fútbol.

