Por Marcelo Berenstein.

Análisis de Paraguay: Para entrar al grado de inversión, hay que salir del grado de infección

A continuación, compartimos una columna de opinión del periodista Marcelo Berenstein, argentino radicado en Asunción hace muchos años, y socio de NextMedia. El artículo fue publicado en el diario de economía 5 Días.

Para entrar al grado de inversión, hay que salir del grado de infección

Por Marcelo Berenstein *

Más allá de que el actual gobierno saque pecho y lo presente como un logro propio, Paraguay está a pasitos del grado de inversión desde hace años, pero hasta que no salga del grado de infección, esos pasitos probablemente no se den, al menos en el corto plazo.

Leí en 5Días la acertada definición del VP senior y responsable de banca de inversión para el cono sur de Itaú BBA, Federico Ravazzani: “Paraguay en la práctica es grado de inversión, pero en términos de las tasas que paga. No es grado de inversión en términos de quien puede venir a invertir acá”. Y la inversión extranjera directa no va a llegar en calidad y cantidad mientras estemos en grado de infección.

Paraguay está gobernado por un combo digno de una cadena de comidas rápidas; desde el 15 de agosto de 2023 tenemos un 2×1. Un ingrediente del combo es el área económica, donde Santiago Peña es el líder y lo está haciendo bien. Es capaz, tiene experiencia y eligió bien a sus colaboradores.

El otro ingrediente es la cuestión política e institucional donde claramente, Peña tiene poca o nula injerencia y es manejada por el cartismo, y nada bueno puede salir de allí.  Usan los tres poderes a su antojo, hacen y deshacen a su conveniencia, pisando las buenas prácticas, la ética, la honestidad y, para peor, riéndose en la cara de la gente, poniendo en riesgo la institucionalidad.

Para llegar al anhelado grado de inversión se necesitan pantalones largos, aquellos que Santiago Peña no tiene. No lo imagino proponiendo erradicar la basura política, ni permitiendo que la justicia se independice y tenga jueces probos, íntegros, preparados e incorruptibles. No lo visualizo enfrentado la narcopolítica. No entra en mis sueños el necesario traslado de Bachi Nuñez, Rivas, Latorre y compañía a comparecer a los estrados judiciales y rindiendo cuentas a la ciudadanía por sus fechorías.

Sin resolver los graves problemas de institucionalidad, sin seguridad jurídica ni reglas claras, seguiremos con los pies enterrados en el grado de infección sin poder dar los pasos que faltan para acceder al grado de inversión.

Pero no creo que el presidente Peña tenga entre sus prioridades agarrar la escoba y limpiar la mugre. Está muy ocupado dándole lecciones de institucionalidad a Javier Milei compartiendo ese maravilloso Disneyworld que es nuestro poder legislativo.

Marcelo Berenstein
socio de NextMedia
mberenstein@nextmedia.com.py

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