Por Martín Boerr
¿Y si se puede cambiar la dinámica en la que está atrapada la economía argentina hace décadas?
Hay algunos fenómenos económicos que sorprenden porque no se veían antes y hablan de cambios profundos en la cadena comercial, tan acostumbrada a remarcar y remarcar, a poner “colchones” por las dudas, por el dólar, por la guerra, por la inestabilidad o por lo que sea, castigando al consumidor.
Y en este contexto, un fenómeno del comercio de frontera muy llamativo y novedoso parece estár desarrollándose en Misiones, producto de las políticas del Gobierno de Javier Milei.
Los precios de los productos de muchos supermercados en Posadas, son iguales o aún más baratos que los mismos productos ofrecidos en supermercados de Encarnación, cuando por la actual política cambiaria debería haber grandes diferencias a favor del vecino país.
¿Por qué es una rareza, si el comercio fronterizo a veces ofrece este tipo de escenarios?
Porque la condición más fuerte que define el intercambio entre Argentina y Paraguay, o entre Posadas y Encarnación, es el valor de la moneda, en especial del peso argentino ya que el guaraní tiene mucha más estabilidad.
Con dólar alto (o peso débil), comprar en Paraguay es muy caro, como sucedió en épocas del gobierno de Alberto Fernández, cuando Encarnación directamente entró en una fuerte crisis comercial y cerraron comercios, porque los argentinos cruzaron a comprar lo mínimo.

Ahora pasa lo contrario. A la inversa, con dólar barato o dólar retrasado, como se dice en la jerga de los economistas en la Argentina, comprar en Paraguay debería ser siempre mucho más barato. Como también lo es vereanear en Brasil o adquirir productos por Shane o Temu.
Sin embargo, un relevamiento de Plan B en supermercados de Encarnación y Paraguay, hace diez días, arrojó que productos como los lácteos o las bebidas sin alcohol, el café o hasta la yerba mate, tuvieran precios en dólares iguales o más baratos del lado argentino.
Una rareza: esta etapa económica tiene muchas similitudes con los años 90 (Convertibilidad) cuando muchos iban a comprar y hasta a vivir a Encarnación, porque era baratísimo versus Posadas (también se cruzaba sin tantas colas el puente).
¿Qué es lo que está sucediendo ahora para que los supermercados en Posadas igualen o hasta mejoren los precios de algunos productos versus Encarnación?
Que no se vende nada en la Argentina, y eso hizo bajar los precios de los productos de los fabricantes a la cadena comercial, achicando los márgenes de ganancia de las industrias alimenticias.
Como ya van más de dos años de esta puja, tanto supermercados como industrias alimenticias parecen estar convencidos de que hay que achicar márgenes, reducir costos, ser más competitivos y salir a buscar al consumidor: la famosa búsqueda de la competitividad.
Para Misiones, el caso más patente se de en la yerba mate, un sector donde los industriales yerbateros se quejan porque los precios son casi iguales a los de diciembre de 2023, pero con una gran inflación en el medio en estos más de dos años.

Industrias mejoran los precios y achican márgenes
Pues bien, lo que le está pasando a la yerba mate, le está pasando a muchos otros productos alimenticios.
“Hay muchas promociones, para apuntalar las ventas y se ven cosas que no se veían antes”, le contó un supermercadista a Plan B, explicando que se observa un fenómeno nuevo, producto de las políticas del Gobierno Nacional.
Para apuntalar las ventas, las industrias están bajando sus márgenes y ofreciendo descuentos agresivos, lo mismo hacen los supermercados, que también achican los márgenes de ganancia.
Según publicó este domingo el diario Clarín, el 85% de las ventas en supermercados se hacen con descuentos, lo que hace que cualquier cosa que no se venda con beneficios, prácticamente quede fuera del mercado.

“Hoy, lo que no tiene cartel de promoción, lo que no es percibido por los compradores como una operación con la que están ahorrando, no tiene mayor éxito”, indica un informe del matutino porteño.
“Del lado de los proveedores de los supermercados, es decir, los fabricantes de los alimentos, en general la visión es la misma: si lo que se busca es vender, entonces hay que empujar”, resume el informe, que pinta lo que según relevó Plan B, también está pasando en Posadas y en todo el país.
Qué dice la Cámara de Comercio de Posadas
Consultado sobre este fenómeno de frontera, el titular de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP), Federico Panozzo, confirmó que efectivamente del lado argentino hay precios iguales o mejores en muchos productos “y no solamente en alimentos, también en otros rubros, como electrodomésticos”.
“Si te ponés a caminar un poco la ciudad, conseguis mejores precios de este lado. Es la suma de un montón de factores, nos pasa a nosotros (industria cárnica) tengo precios de algunos productos que están por debajo de lo que debería ser, pero uno necesita flujo de caja, también se está terminando la timba que había con la inflación, de poner precios por la incertidumbre, trabajar hoy sin tanta inflación es mucho más fácil, se puede hacer un presupuesto de hoy para el mes siguiente y trabajamos con ese número”, explica Panozzo, que tiene un frigorífico en la capital misionera.
“Yo soy nativo de la inflación, y la forma de trabajar siempre fue cambiando la lista de precios, había todo tipo de abusos, al haber cambiado esa dinámica, cambia mucho todo. Además, en Argentina tenemos una industria alimenticia competitiva”, dijo Panozzo, quien no deja de advertir los peligros de este modelo.
“Hay un peligro con el mientras tanto, porque hay problemas con el empleo, con los salarios, porque no hay bajas de impuestos que permitan ser competitivos a los que bajan precios a costa de otras cosas, como achiques de personal”, señaló. “El otro problema a resolver es el desempleo”, indicó Panozzo, quien reconoce los avances, pero también advierte sobre los peligros de este modelo.
La estabilidad del peso y los menores controles
Otro punto a tener en cuenta es que con la estabilidad del peso argentino y los menores controles cambiarios, los paraguayos ya no rechazan la moneda local como antes y al hacer las conversiones de sus precios en guaraníes a pesos, dejaron de penalizar al comprador argentino con un tipo de cambio tan favorable a ellos, que antes prácticamente no querían tener pesos en su poder.
Si uno va al supermercado Super 6 y paga con pesos argentinos, por ejemplo, la tasa de conversión será mucho más parecida a la de la Argentina, cuando antes tenía unas cotizaciones que encarecían mucho más la compra al argentino.
Plan B/ 5-7-2026
