Por Martín Boerr
¿Por qué la mayoria de los misioneros parecen apoyar el ajuste Milei, y su política de sostener el superávit fiscal, pero condenan el esfuerzo fiscal del Gobierno de Misiones, que también redunda en un superávit?
La provincia de Misiones fue una de las que más ajustes hizo en las cuentas públicas, prácticamente manteniendo congeladas las erogaciones o incrementándolas el mínimo, para más que compensar la fuerte caída de ingresos.
Según datos de la consultora Politikón, con información fresca de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), Misiones fue el distrito que menos subió los gastos en el acumulado al tercer trimestre del 2025 (enero-septiembre), con un incremento de los gastos de apenas 0,5% (ver recuadro).

Las otras 22 jurisdicciones incrementaron sus gastos más o mucho más.
Gracias a esto, Misiones se mantuvo en el “cuadro de honor” de las 10 provincias con mejor desempeño fiscal, con superávit primario y financiero (el que se computa después de pagar intereses de la deuda).
Policías, docentes y demás estatales, descontentos
Sin embargo, para lograr este resultado fiscal la Renovación pagó un precio muy alto, ya que una de las principales variables de ajuste, además de la obra pública y las transferencias a municipios, fue sin dudas la masa salarial de estatales, como maestros, policías, personal de salud, municipales y otros.
“El orden fiscal provincial se sostiene en gran medida, sobre una sistemática contención salarial y una baja participación del gasto en trabajadores dentro del presupuesto total”, analizó el contador y diputado por el PAYS, Cristian Castro.
“Se traslada el costo del ajuste a quienes sostienen el funcionamiento del Estado: docentes, personal de salud, policial, administrativos, y trabajadores de todos los organismos públicos”, dice Castro, quien agrega: “Misiones es ordenada a costa de salarios bajos”.
Costo en las urnas
No es noticia el descontento generalizado que hay entre los estatales, y que para muchos fue clave para el notable desempeño de Ramón Amarilla el 8 de junio pasado (ganó en Posadas) y también para la derrota de la Renovación, el 26/10 a manos de LLA, encabezada por Diego Hartfield.
Aplauden ajuste de Milei y no se lo perdonan al oficialismo
La paradoja es que los misioneros aplauden el ajuste de Milei, su “motosierra” y su disciplina fiscal para tener superávit, no gastar más de lo que ingresa, y trasladar buena parte del ajuste en la población, en las jubilaciones, en el aumento de los servicios (colectivo, luz, agua, gas) o el sinceramiento de precios como los combustibles.
Crece fuerte, sin jefes ni organización, un nuevo espacio dentro de la Renovación: “Los Pichados”
Milei ganó en Misiones a pesar del impacto de estos ajustes sobre los misioneros.
En cambio, el ajuste que realizó Misiones, restringiendo fuerte los salarios de estatales, no cayó bien y generó un rechazo generalizado entre los estatales a la hora de ir a votar.

Diferencias
Acaso las grandes diferencias son que en Misiones, buena parte del ajuste lo pagan los empleados estatales, con sueldos magros que en mayo del 2024 generaron la protesta de policías y docentes.
Mientras que la lectura que hacen muchos ciudadanos, es que la Renovación no avanza sobre otros recortes que para muchos debería hacer, como áreas del Estado que no se sabe bien para que están. O recortar a “ñoquis” que cobran pero no van a trabajar, designados por acomodo político.

En cambio, cuando ven a Milei, parecen ver a alguien que agarró un Estado Nacional ya sobredimensionado, con una economía colapsada, y aún desde esa posición de debilidad, con valentía, trató de achicarlo, con justicia o con injusticia, pero adoptando medidas que sus antecesores no tuvieron el valor de encarar, en la mirada de muchos argentinos.
Es como si los misioneros evaluaran que Milei, con sus recortes, es disruptivo y fue contra “la casta”.
Mientras que la Renovación cuidó a los privilegiados del sistema político, y recargó el ajuste y el sacrificio en los empleados estatales.
Una cosa es segura: en Misiones, la disciplina fiscal y la responsabilidad de no gastar más de lo que entra, al Gobierno provincial no le dio ningún resultado a la hora de contar los votos.
Plan B/ 20-1-2026

