En el año 2008.

La entrevista de Patricio Downes al argentino que inventó el “Día del Amigo”

Por Patricio “Paddy” Downes

Qué paradoja. El argentino que creó el Día del Amigo un 20 de julio, en homenaje a la llegada del hombre a la Luna, recibió cartas de adhesión de todo el mundo, excepto de la NASA la agencia espacial que logró tal hazaña.

Divertido, amable, ocurrente y culto, se trata de Enrique Ernesto Febbraro, es ese hombre -ya fallecido en 2008- quien envió más de un millar de cartas a presidentes y líderes de todo el mundo.

Para Plan B Misiones fue un privilegio visitarlo aquella tarde del 19 de julio de 2004, en el humilde departamento donde vivía Febbraro, en el porteño barrio de San Cristóbal.

En aquella víspera del Día del Amigo -a festejarse cada 20 de Julio- el hombre que fue dentista, filósofo, psicólogo y poeta, contradijo al Martín Fierro de José Hernández. “Un padre que da consejos es un padre, ¡pero jamás un amigo!”, retrucó.

“Un amigo no da consejos, ayuda, acompaña”, definió. A los 53 años, inventó el “Día del Amigo”, que se celebra hoy en toda la Argentina y en otros países.

Y completa: “la amistad es casta: si se mezcla con sexo, ya es otra cosa. Y tanto con un hombre, como con una mujer, tiene que estar fundada en el respeto”.

Nada de amistad con derechos (sexuales, se entiende) en la verdadera relación humana que, como lo señaló Cicerón en su tratado “De Amiciti”, en el año 44, es un valor humano apenas por debajo de la sabiduría. Un valor que descarta la “utilitas”, la utilidad o el beneficio.

Para quien escribe esto, fue emocionante la charla con quien hizo honor a la amistad. Casi como al pasar, aseguró que Hernández pifió el renglón cuando puso en boca de Martín Fierro la imagen de un padre consejero y camarada. Nobleza obliga, la definición más cálida, la mencionó nuestro Atahualpa Yupanqui: “Un amigo… es uno mismo, con otro cuero”.

Los únicos consejos válidos para Febbraro son aquellos que ayudan a conservar y mejorar la amistad. “Creo en el desinterés de la amistad y en el deber humano de tener amigos, empezando uno mismo por ser amigo”, señala.

Odontólogo, profesor de psicología, filosofía e historia, y coqueto a más no poder, se negó a develar su edad. El 20 de julio de 1969, mientras miraba por tevé la llegada del hombre a la Luna, se prometió a sí mismo que ese sería para siempre el Día del Amigo.

Antes de que la Apolo 11 regresara a la Tierra, desde su consultorio de Lomas de Zamora, donde vivía entonces, envió mil cartas a cien países y, a vuelta de correo, con 700 respuestas, había quedado fundado el Día del Amigo.

Cuando Neil Armstrong pisó la Luna y dio “un pequeño paso para el hombre y un gran salto para la humanidad”, consideró que había madurado su idea de dedicarle un día al amigo.

“Escuché que el alunizaje del módulo era un gesto de amistad, desde la humanidad hacia el universo. ¡Ya está, es el día elegido!, dije. Hoy se celebra en unos cien países y está en la agenda del corazón de los argentinos”, indicó.

Febbraro enviudó dos veces de mujeres que empezaron siendo sus amigas y le dejaron lo que él llama su tesoro: dos hijos y cuatro nietos. No es un secreto, además, que el inventor del Día del Amigo o Día Internacional de la Amistad, nació el 7 de julio de 2024 y falleció en 2008.

El profesor señala que “entre un hombre y una mujer siempre subyace el deseo, pero si se lo supera, la amistad prospera. El matrimonio —aunque es una institución que une intereses diversos— siempre llega al minuto donde surge la amistad”.

Plan B/ 19-7-2023

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