OPINIÓN.

Opinión: CPPT y el dilema de un funcionario que no está para decir "todo bien"

Por Martín Boerr

El general Juan Domingo Perón dejó varias frases célebres en la política argentina, una de ellas rezaba: “Cuando quiero que un tema no avance, armo una comisión”.

Algo de eso parece valer para la Comisión Provincial de Prevención de la Tortura, organismo provincial encargado de velar por las condiciones de detención en las comisarías y cárceles, y maltratos policiales, entre otros ámbitos.

En el día de ayer el titular de la Comisión, Eduardo Scherer (más conocido públicamente por su vocación runner que por sus denuncias a los excesos del sistema policial y carcelario) presentó su informe anual en la Legislatura.

Se trata del sexto informe anual que presenta la CPPT.

Y acá arranca el problema: porque normalmente un funcionario cuando presenta su informe intenta exaltar logros y decir que “está todo bien”.

Pero la naturaleza del cargo que ocupa Scherer es la opuesta. Está para darle voz a los que no tienen voz y decir: está todo mal o hay cosas que cambiar.

Sin embargo, Scherer, lejos de hacer una recopilación de los casos más importantes presentados ante su oficina en 2022, además de un enérgico reclamo de cambios o depuración, se limitó a hacer un repaso institucional de convenios, iniciativas y otras cuestiones formales y respecto a las denuncias presentadas ante su oficina explicó que “están en el informe que se puede escanear con el código QR”.

Hagamos una comparación -salvando las enormes distancias- con el Juicio a las Juntas que la película “Argentina, 1985” (con participación del misionero Santiago Carabante) nos refrescó.

¿Se imaginan al fiscal Strassera explicándole a los Señores Jueces, lean los informes que está todo ahí?

Scherer o quien ocupe el cargo de titular de esa comisión, debería utilizar la exposición anual ante los representantes del pueblo para llamar la atención sobre todos los excesos que se cometieron (y seguirán cometiendo) en el sistema policial y carcelario de Misiones.

“Malos policías siempre hubo y habrá, porque la policía sale de la sociedad, hoy tenés una fuerza de más o menos diez mil policías que no son más que el reflejo de la sociedad. Entonces naturalmente en el medio tenés algunos que se desvían en el camino, que en realidad no son policías sino delincuentes utilizando el uniforme de la policía”, explicó el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez, en septiembre en una entrevista en la redacción de Plan B.

116 denuncias judiciales y 6 penales

En el informe que ayer no se presentó (apenas se dijo: está en QR, léanlo) se dio cuenta de 116 denuncias judiciales, de las cuales 6 fueron denuncias penales.

También refiere a 356 visitas que se realizaron: 86 a cárceles, 184 a comisarías, anexos y Unidades Regionales, 76 a hogares de adultos mayores, 12 a unidades de salud mental para inimputables, 3 al Ce.Mo.As y 2 a comunidades Mbya Guarani.

El contenido de todos esos informes y esas denuncias debió formar parte central del informe de Scherer ayer en la Legislatura y llamar la atención de la sociedad, la prensa y los representantes del pueblo.

Inclusive, imaginemos que el sistema policial y carcelario está mucho mejor de lo que nos imaginamos a partir de las noticias que salen cada tanto ¿No le vendría bien al sistema contar con una voz independiente que de cuenta de las mejoras?

Cuando no se aceptan algunas críticas, y el discurso es uniforme, se pierde la oportunidad de adquirir la credibilidad para resaltar las cosas que están bien.

¿Es válido aceptar un cargo así, si no se va a ejercer la voz de los que no tienen voz? Ocupar una silla que debería ser ocupada por una persona con alta motivación, pocos pelos en la lengua y ganas de cumplir un cometido, con todo lo incómodo que eso puede ser. Como la dupla Strassera-Moreno Ocampo de la película “Argentina, 1985”.

Porque la CPPT no es un cargo cómodo para alguien que quiere militar en la Renovación.

De todas formas, para no caerle injustamente a la CPPT, también hay que decir que lo mismo pasa con otras oficinas de control tanto a nivel provincial como nacional. Uno de los casos más patentes es el de la Oficina Anticorrupción, que nunca sirvió para su cometido.

Porque ya lo decía Juan Domingo Perón: Cuando quiero que algo no avance, formo una comisión.

7-12-2022

Cargando visitas...