La empresa Hoja Verde SRL, radicada en Comandante Andresito, anunció en las últimos horas que comenzará a pagar $350 por kilo de hoja verde, un valor que su titular, Omar Kassab, definió como un “precio justo” de cara al inicio de la zafra.
La firma comunicó a sus proveedores que el nuevo esquema entrará en vigencia a partir del lunes 30 de marzo, aunque aclaró que las condiciones de pago deberán ser consultadas de manera individual en sus oficinas.
Según explicó Kassab, la decisión responde a una necesidad estructural de la cadena productiva: mejorar la calidad desde el origen. “Si querés calidad, tenés que pagar”, sostuvo, al remarcar que los bajos precios terminan impactando directamente en el producto final y en la pérdida de mercados.
En ese sentido, la empresa proyecta adquirir hasta 10 millones de kilos de hoja verde, con destino tanto al consumo interno como a la exportación, especialmente hacia mercados tradicionales como Siria y otros países de Medio Oriente.
El empresario también advirtió sobre un retroceso de la yerba argentina en el plano internacional y local. Aseguró que en algunos mercados se dejaron de comprar productos nacionales por problemas de calidad, y señaló que incluso en el país las marcas extranjeras comienzan a ganar espacio en las góndolas.

Para revertir esta tendencia, insistió en que el cambio debe comenzar en la producción primaria: incentivar al colono a entregar materia prima de mejor calidad mediante un precio acorde.
Desde el sector productivo, Ángel Ozeñuk confirmó el nuevo valor, aunque advirtió que aún no hay precisiones sobre los plazos de pago. En ese marco, recomendó cautela a los productores.
Ozeñuk también señaló que el escenario actual podría impulsar una suba de precios debido a una menor oferta. Según explicó, la producción podría caer hasta un 30% este año por el abandono de yerbales.
Frente a esta situación, fue contundente: “El productor no tiene que desesperarse. Si no hay plata, no hay yerba”, y consideró que el precio debería ubicarse entre $390 y $400 para garantizar rentabilidad.
El anuncio vuelve a poner en evidencia las tensiones históricas de la cadena yerbatera, donde productores, secaderos e industriales intentan reacomodarse frente a costos crecientes, mercados cada vez más exigentes y una competencia internacional en aumento.
En ese marco, el valor de $350 por kilo aparece como un primer movimiento que podría marcar el pulso de la zafra, sobre todo si se tiene en cuenta que actualmente algunos secaderos pagan entre $180 y $220, situación que derivó en medidas de fuerza como el cese de cosecha por parte de los productores.
Plan B / 28-3-2026

