Hay personas que contagian su optimismo y que en medio de la crisis y los malos momentos hacen gala de un espíritu que va siempre para adelante.
Gente que saca de adentro ese gen bien argentino del rebusque, de arreglarse con lo que haya para seguir intentando, cada día, hacerle frente a la vida con una sonrisa. Justo ahí donde otros, se abrazarían al drama y a la queja permanente.
Jorge Petry, 52 años, Inspector en Bromatología, casado y con un hijo a punto de irse a estudiar Medicina a Corrientes, parece ser uno de esos.
Desde hace siete meses, Petry hace todos los días de lunes a viernes el trayecto entre Alem, donde vive, Posadas y regreso a la Capital de la Industria haciendo “dedo”. Es decir, rogando a Dios que alguien se apiade de él y se detenga, lo deje subir a su auto y si es posible, vaya para el mismo lugar que él.
Cada día, Petry arranca su jornada en la ruta, haciendo dedo, hasta llegar a Posadas. Y a la tarde, de regreso, se las vuelve a rebuscar para llegar a Alem de la misma forma, porque tiene compromisos laborales y horarios que cumplir también.
“El otro día entre Posadas y Alem me llevaron en total siete personas, ¿y sabés cuánto demoré?”, pregunta, con una sonrisa que muestra la satisfacción que preanuncia una pequeña hazaña. “Dos horas, nada más, ¿qué me decis?”, remata, su anécdota.
“Casi siempre tengo suerte, nunca me dejaron mucho tiempo esperando”, explica, y uno no puede dejar de pensar que acaso su espíritu, sea la razón de semejante récord, allí donde a otros no les queda otra que estar horas y horas al rayo del sol esperando que un automovilista se detenga.

También es raro encontrar a alguien como Petry, vestido con zapatos, camisa y un maletín del que usan todavía los médicos, haciendo dedo al costado de la ruta.
Petry trabaja como empleado de la provincia en la Dirección de Bromatología, carrera que cursó en el Palacio Pizzurno (en Buenos Aires) tras una enfermedad que le truncó la carrera de médico. Sin embargo, habla con pasión de lo que hace en su trabajo, sin lamentaciones por lo que pudo haber sido.
“Hay que mirar siempre el lado positivo a la vida, hay que aprovechar el momento, tenemos que disfrutar de este momento”, le dice a Plan B, que lo levantó en Candelaria, mientras hacía dedo en la banquina de la autovía, a la altura de la YPF.
¿Por qué este profesional, con trabajo y casa, también auto, hace dedo todos los días?

Petry trabaja haciendo estudios e informes bromatológicos para la Municipalidad de Posadas a la mañana, y a la tarde, hace el mismo trabajo en Alem, lo cual le requiere viajar a diario entre ambas localidades y respetando ciertos horarios.
Según nos cuenta, el hacía el viaje en colectivo de la línea Aguila Dorada, pero un día sobrevino un desastre que le cambió la rutina. El chofer atropelló a una persona a la altura de la Terminal de Transferencia UNaM y la empresa, que aparentemente ya venía muy mal, al otro día presentó la quiebra y dejó de circular.
Si bien hay otras líneas que hacen Alem-Posadas, los horarios de dichas frecuencias no le cuadraban con los tiempos de sus trabajos en ambas localidades.
“El auto, por los costos de la nafta, no es una opción de todos los días, así que me tuve que largar a hacer dedo”, dice Petry, y ya lleva siete meses así.
Además, este verano volviendo de Brasil, su auto tocó un pozo muy grande con un pedazo de asfalto que sobresalía de la ruta y rompió el carter y fundió el motor.
Petry se quedó así sin el dinero que había guardado para pintar la casa. “Y bueno, hay que mirar el lado positivo de la vida siempre, ya nos tocará pintar”, explica.
Su esposa, docente, también ahora va a tener que salir a buscar un segundo turno para engrosar el presupuesto familiar ante el inminente comienzo del ciclo de estudiante universitario en Corrientes de su hijo, que requerirá costear alquiler, comida, y otros gastos.
“La vida es linda, hay que disfrutarla porque es un regalo, hoy estamos y mañana no. Todo el tiempo se pasa volando, yo pude viajar y anduve mucho por todo el país y cuando te querés acordar, acá estoy, con 52 años y un hijo que se va de casa para comenzar su camino”, explica.
Petry y su esposa, son personas de Fe y también enseñan y orientan a otros padres en el Catecismo. Un lugar donde también contagian a todos los que pueden a tener una mentalidad positiva y un espíritu que abrace la vida como viene.
Si toca bus, en bus; si toca auto, mejor; pero si toca hacer dedo, al mal tiempo siempre ponerle la mejor cara.
Plan B/ 19-3-2026

