Por Martín Boerr
¿Cuáles son dos características que atraviesan a casi todo el sector forestal de la Argentina? La primera, que es un rubro de enorme potencial, subaprovechado y explotado. La segunda, que las grandes inversiones en este rubro (que integra el RIGI) brillan por su ausencia y nunca terminan de decidirse.
El gigante de la energía Central Puerto, que además es el mayor tenedor de forestaciones de capitales nacionales y el segundo de cualquier origen detrás de Arauco Argentina, analiza desde hace dos años instalar un aserradero de unos 100 millones de dólares de inversión en la localidad correntina de Santa Rosa.
Sin embargo, no se termina de decidir ni avanza con ningún anuncio, lo cual parece poner en evidencia las dos características citadas: el potencial y las dudas.
Central Puerto es el principal generador de energía de la Argentina, y en 2022 compró los activos de Masisa y de EVASA (el fondo de inversiones de la Universida de Harvard) para quedarse con 144.000 hectáreas, de las cuales 45.000 son de pino y 26.000 de eucaliptus (ver cuadro).
Desde entonces deja entrever públicamente que analiza una inversión para industrializar semejante disponibilidad de materia prima.
Según tres fuentes del sector consultadas por Plan B, hace tiempo que CEPU2 (como se la conoce en la jerga bursátil) prepara los detalles de un proyecto de inversión que incluya moderna tecnología para procesar el pino en una nueva planta a instalar en el Parque Industrial de Santa Rosa. Incluso tuvo un ejecutivo a cargo, Nicolás Kelsey, muy conocido en el ámbito forestal de la región.
Consultores, expertos y proveedores de equipos forestales fueron contactados por CEUP2 para el armado del proyecto, que todavía está bajo consideración y aún no fue ni decidido ni anunciado por los accionistas de la empresa, entre quienes se destacan Eduardo Escassany (uno de los dueños del Banco Galicia), Carlos Miguens Bemberg (ex dueño de Cervecería Quilmes) y Guillermo Reca.
A finales del 2024, CEPU2 invirtió en otro sector que no es su negocio principal de generación de energía: la minería. Y ahora parece más entusiasmado en invertir en un proyecto RIGI en ese rubro, que en el forestal que es uno de los 7 sectores que está contemplado bajo el régimen de las grandes inversiones.
Según fuentes que conocen el plan, la idea consiste en poner un aserradero con una capacidad de consumo de rollos de pino de 450.000 M3/año, incorporando equipos de alta tecnología importados, con sistemas de optimización de la materia rima y secado del 100 por ciento de la madera.
Con ese volumen sería uno de los 10 aserraderos más grandes del país, y por detrás de ACON Timber, que en Gobernador Virasoro, tiene una capacidad instalada para casi el triple (1.200.000 m3/año).
Sin anuncios
Sin embargo, la empresa no realizó ningún anuncio oficial aún y por las declaraciones recientes de Fernando Bonett, su CEO, la semana pasada en el evento “Argentina Week” en Nueva York, todo parece indicar que el foco de las inversiones en nuevos proyectos de CEPU2 está puesto en su negocio principal de generación de energía y también, en menor medida, en la minería, otro sector no principal al que entraron el año pasado.
Justamente el ingreso de CEPU2 al sector minero parece haber relegado de alguna manera al sector forestal, al cual según fuentes del mercado entraron más con la intención de aprovechar la compra de activos baratos a dos inversores extranjeros que aprovecharon para salir de Argentina sobre el final del gobierno de Alberto Fernández.
A finales del 2024 realizó una inversión estratégica en el proyecto minero de litio “3 Cruces”, ubicado en la provincia de Catamarca. Así, Central Puerto compró una participación del 27,5% en el proyecto que tiene gran potencial como futura mina productora de litio.
Sin embargo, en las presentaciones trimestrales a los inversores (Central Puerto cotiza en la Bolsa porteña y en el NYSE) surge siempre la pergunta de si piensan vender o deshacerse de los activos forestales en todo y en parte, pero casi siempre la respuesta de los ejecutivos de la compañía es que no piensan vender, que los precios tienen mucho potencial de seguir subiendo y que además, analizan una inversión para industrializar la materia prima forestal que tienen.
En la presentación de los resultados del 3er Trimestre del 2025, el analista del Citi, Matheu Tostes le preguntó al CEO, Bonett, si analizaba vender parte de sus activos forestales.
La respuesta del ejecutivo fue que: “No estamos evaluando ahora una relocalización de nuestros activos o vender (en referencia a los forestales). Creemos que hay mucho espacio para incrementar el precio. Y por eso, esperamos un largo período de crecimiento, y también evaluamos la posibilidad de mejorar el valor con algunos desarrollos vinculados a estos activos (en referencia a un proyecto industrial forestal)”.
Según una presentación a inversores reciente, publicada en la web de CEPU2, el negocio forestal en 2024 generó 20 millones de dólares en facturación y una ganancia operativa de 5 millones de dólares, números que para expertos del sector lucen demasiado “optimistas”.

Plan B/ 16-3-2026

