En una columna de opinión, el ex diputado provincial Javier Mela, del espacio de la UCR-Peluca que apoya a Javier Milei, propuso achicar la cantidad de Municipios que tiene Misiones para ahorrar gastos administrativos, y al mismo tiempo aumentarles la Coparticipación que el Estado provincial le gira a las comunas y que hoy es del 12%, uno de los índices más bajos del país.
Menos municipios, más autonomía y mejor Estado local
Por Javier Mela*
La reciente polémica en torno al cobro de una tasa por parte del municipio de Wanda vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo que Misiones se debe desde hace años: la proliferación de municipios y la necesidad urgente de racionalizar la estructura administrativa local.
Nuestra provincia cuenta con casi 80 municipios. Para un territorio y una población como la de Misiones, esta fragmentación institucional no siempre se traduce en mejor servicio al ciudadano. Por el contrario, muchas veces implica estructuras duplicadas, mayores costos políticos y administrativos, y una dispersión de recursos que podrían utilizarse de manera más eficiente.
Es momento de plantear con seriedad la unificación de municipios dentro de cada departamento, propiciando la menor cantidad posible de estructuras administrativas. Existen casos evidentes donde esta integración sería razonable: Wanda y Puerto Esperanza podrían conformar un solo municipio; Concepción de la Sierra y Santa María también; Candelaria y Profundidad; incluso Posadas y Garupá podrían avanzar hacia un esquema metropolitano unificado. Seguramente hay otros ejemplos que merecen análisis técnico y debate legislativo.
Reducir la cantidad de municipios no implica quitar presencia del Estado, sino todo lo contrario: significa concentrar recursos, profesionalizar la gestión y brindar mejores servicios. Menos estructuras políticas y administrativas permitirían liberar fondos para inversión real en infraestructura, salud primaria, mantenimiento urbano y servicios esenciales.
Pero esta reforma estructural debe ir acompañada de una decisión política clave: aumentar de manera gradual la coparticipación municipal del actual 12% hasta al menos un 18%. Si queremos municipios fuertes, debemos dotarlos de verdadera autonomía financiera. No se puede exigir eficiencia sin garantizar recursos suficientes y previsibles.
A la vez, debemos promover una mayor cultura impositiva. En muchos distritos existe una marcada resistencia al pago de tasas y contribuciones, lo que termina debilitando aún más las arcas locales. Impuestos razonables, claros y vinculados a servicios concretos deben ser efectivamente cobrados. Sin recursos propios y sin conciencia fiscal, ningún municipio puede sostener políticas públicas de calidad.
La combinación de menos municipios, mayor coparticipación y fortalecimiento de la cultura tributaria permitiría dar un salto institucional. Municipios más grandes y financieramente sólidos podrían profesionalizar su administración, capacitar a su personal y jerarquizar la función pública local.
El empleado municipal no puede seguir siendo el último eslabón del Estado, con los haberes más bajos y escasas oportunidades de formación. Es, en realidad, el primer rostro del Estado en nuestra estructura federal: primero el municipio, luego la provincia y finalmente la Nación. Allí comienza la experiencia cotidiana del ciudadano con lo público.
Debemos aspirar a que sea un orgullo ser empleado municipal, formar parte de un servicio civil profesional, capacitado y reconocido. Esa transformación no se logra multiplicando estructuras, sino ordenándolas y fortaleciéndolas.
Misiones necesita un debate maduro sobre su organización institucional. Menos fragmentación, más autonomía, mejor gestión. Ese es el camino para construir un Estado local moderno, eficiente y verdaderamente al servicio de la gente.
*Javier Mela, Abogado, Diputado Provincial (mandato cumplido).
Plan B/ 27-2-2026

