En una entrevista con Plan B, el presidente de la Confederación Económica de Misiones (CEM), Guillermo Fachinello, trazó un diagnóstico crítico sobre la actualidad económica de la provincia y advirtió que los sectores productivos atraviesan “momentos muy complejos”, marcados por la caída del consumo, la presión fiscal y el avance de productos importados.
Uno de los ejes centrales de su análisis fue el fuerte incremento de las importaciones en distintos rubros, especialmente en la construcción. En ese sentido, alertó sobre una “avalancha de importaciones” que está desplazando a la producción local. “Hasta el último clavo es importado”, graficó, al referirse a la pérdida de participación de las empresas misioneras en obras y comercios. Según explicó, esta situación impacta de manera directa en la industria provincial, que enfrenta dificultades para competir en precio y condiciones frente a productos del exterior.
Fachinello sostuvo que el 80% de la producción misionera está destinada al mercado interno, por lo que la retracción del consumo golpea con especial fuerza. “No hay un mercado interno que nos esté beneficiando”, señaló. En la misma línea, indicó que el turismo “ha tenido momentos buenos, pero no está traccionando como se creía”, lo que limita su capacidad de dinamizar otras actividades.
En materia exportadora, el dirigente fue contundente al referirse al esquema cambiario actual. “Liquidamos el dólar exportador a 1.390 pesos, lo cual nos hace inviables los negocios de exportación”, afirmó. Si bien destacó el trabajo conjunto con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el Gobierno provincial y el Ministerio de Industria para promover ventas al exterior, remarcó que los costos internos y el tipo de cambio vigente reducen la competitividad de las empresas locales.
Respecto al sector forestoindustrial, explicó que las expectativas de crecimiento a partir de cambios arancelarios en Estados Unidos no se concretaron. “Brasil logró reacomodarse y mantener sus exportaciones, lo que afectó a proveedores misioneros que abastecían a industrias del país vecino”, reconoció, al describir un escenario internacional que tampoco favorece a la provincia.
Adentro, insistió en que la combinación de consumo interno deprimido, presión impositiva, incertidumbre por la reforma laboral y apertura de importaciones configura un contexto adverso para el entramado productivo misionero, que reclama condiciones más equilibradas para sostener el empleo y la actividad económica.

Reforma laboral e informalidad
Consultado sobre la reforma laboral en debate en el Congreso de la Nación, Fachinello indicó que desde la CEM vienen reclamando cambios, pero con un enfoque inclusivo. “Siempre pedimos alguna reforma, pero tiene que ser beneficiosa para todos”, subrayó.
En ese sentido, insistió en que el costo debe ser “laboral y no salarial”, y expresó preocupación por el crecimiento de la informalidad. “Más de la mitad de la fuerza laboral estaba en la informalidad y hoy eso está mutando aún más. La gente que tiene un sueldo busca otro emprendimiento y el desocupado va a la informalidad. Eso va a traer grandes problemas a largo plazo”, advirtió.
Energía, presión fiscal y financiamiento
Entre los principales reclamos, el titular de la CEM mencionó la necesidad de mayor acceso al crédito productivo y un alivio en la presión fiscal. “Es más fácil hacer negocio financiero que ponerse a trabajar. Necesitamos que esos recursos vayan a la producción”, expresó.
También cuestionó el aumento en los costos energéticos, particularmente en la potencia contratada. “Nos aumentaron casi un 75% la potencia contratada. Hoy trabajamos al 30%, pero tenemos que pagar como si estuviéramos al 100%”, explicó.
En cuanto a la relación con la Provincia, reconoció el diálogo con funcionarios y con el área de Rentas, pero apuntó a la burocracia como principal obstáculo: “Para una pyme juntar papeles de cinco o diez años atrás implica contratar un estudio contable. Es muy difícil”.

Renovación dirigencial y mirada a futuro
Fachinello destacó el proceso de renovación interna que impulsa la entidad, con fuerte participación de jóvenes y representantes del interior. Según detalló, más del 70% de la comisión directiva de la CEM está integrada por dirigentes del interior provincial.
“Ser dirigente gremial empresario hoy es muy complejo. Damos nuestro tiempo por la camiseta y muchas veces volvemos con las manos vacías”, reflexionó. No obstante, valoró el trabajo de los jóvenes empresarios, que actualmente mantienen vínculos institucionales y rondas de negocios con Paraguay y Brasil.
De cara al futuro, el presidente de la CEM fue cauto. “Está muy difícil y va a tardar mucho”, reconoció. Señaló que Misiones no cuenta con proyectos encuadrados en el RIGI (Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones) y que los grandes polos de inversión, como el gas o la minería, están lejos de la provincia.
“Las medidas que se están tomando son antiindustriales. Si seguimos así, la forestoindustria se va a concentrar en pocas megaindustrias”, advirtió, aunque recordó que el empresariado misionero ha demostrado históricamente capacidad de innovación: “Cuando nos dieron herramientas, fuimos competitivos. Fabricamos nuestras propias máquinas y trabajamos muchísimo”.
Finalmente, llamó a fortalecer la unidad del sector empresario: “Tenemos que trabajar juntos. El sector político que toma decisiones debe acercarse más a las cámaras. Unidos tenemos más fuerza para que nuestras peticiones sean escuchadas”.
Plan B / 20-2-2026

