La compra de dólares en 2025, cuando se levantó el cepo que había reinstaurado Macri tras las PASO de agosto del 2019, fue récord histórico.
Según publicó el diario La Nación, con datos oficiales del Banco Central, los argentinos compraron 32.000 millones de dólares el año pasado, aunque la demanda cayó fuerte tras las elecciones del 26 de octubre.
Se trata del número más alto desde 2003, el año en que el Banco Central empezó a llevar la serie estadística.
Los datos corresponden al Informe de la Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario, que publicó el Banco Central el viernes 30 de enero, con datos a diciembre del 2025.
“La compra privada total de dólares -y transferencias de divisas sin fines específicos- superó los US$ 32.000 millones en el 2025, aunque la demanda cayó fuertemente tras las últimas elecciones”, indicó La Nación.
Las adquisiciones totalizaron los US$32.114 millones, según reportó este viernes la entidad, que publicó el balance cambiario de diciembre, un informe que permite cerrar los números del año pasado. La cifra representa el 70% de las reservas totales que reporta la entidad.

El dato no sorprende, si se tiene en cuenta que en el período preelectoral la dolarización había llegado a tocar un pico cercano a los US$35.000 millones, según estimaciones de la entidad. El proceso de demanda creciente comenzó a revertirse desde noviembre, por un desarme de posiciones en moneda extranjera.
Los números habían sido adelantados por el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning quien calificó a ese pico dolarizador, financiado con casi el 50% de la Base Monetaria, como “un cisne negro”.
“La incertidumbre política generó una dolarización sin precedentes y un desplome de la demanda de pesos. Indudablemente la historia de ajustes cambiarios en años electorales pesó sobre la confianza porque pasada la elección, y sin que hubiera anuncios sobre cambios en el régimen macroeconómico, se desplomó“, había explicado el funcionario en una presentación en el exterior, semanas atrás.
El informe revela además que la demanda local de divisas por parte de las personas, que se había derrumbado en noviembre tras los comicios, rebotó en diciembre, ante compras que estarían destinadas a cubrir gastos vacacionales en el exterior.
En noviembre, 1,1 millones de individuos habían realizado compras brutas de billetes por US$1597 millones, pero en el último mes del año esa cifra trepó a 1,5 millones “que efectuaron compras brutas por US$2186 millones”, detalla el informe oficial.

En este sentido vale consignar que desde el levantamiento de las restricciones cambiarias para las personas, producido a mediados de abril pasado, las adquisiciones de dólares totalizaron US$26.392 millones.
El dato más inquietante que consigna el informe es que en diciembre volvió a tomar impulso el déficit de cuenta corriente que llegó a US$1565 millones en el mes. Cerró así su tercer período consecutivo con balance en rojo.

De este modo, este saldo, que marca la diferencia de divisas que ingresan y que salen del país, resultó negativo en US$3337 millones durante todo el año. Se trata de una cifra muy inferior a la que se temió meses atrás, cuando el índice de tipo de cambio real multilateral (ITCRM) del BCRA había perforado los 80 puntos (cerró 2025 en torno a 95 puntos), dejando a la vista el impacto que el “atraso” cambiario tenía sobre esta variable.

Al cabo de diciembre este resultado negativo se explicó “principalmente por los egresos netos de las cuentas ‘Ingreso primario’ y ‘Servicios’”, “que ascendieron a US$1243 millones y US$771 millones, respectivamente”, detalló. “Estos movimientos fueron parcialmente compensados por los ingresos netos del rubro bienes, que alcanzaron los US$426 millones, y por un superávit de US$24 millones en el ingreso secundario”, agregó al respecto el Banco Central.
En los servicios, el déficit estuvo asociado principalmente a los consumos con tarjetas por viajes y otros gastos en el exterior. El BCRA estimó para el último mes de 2025 egresos netos por US$445 millones, pero destacó que “un 70% de todos los egresos por consumos de bienes y servicios pagados con tarjetas son directamente cancelados por los clientes con fondos en moneda extranjera”.
Plan B/ La Nación / 31-1-2026

