Por Martín Boerr
La situación de Forestadora Tapebicuá, uno de los aserraderos más grandes del país y que es controlado por Celulosa Argentina SA, es cada día más desesperante y podría derivar en el cierre definitivo o el pedido de quiebra, según se desprende de documentos presentados por sus accionistas a la Bolsa de Buenos Aires.
El tiempo se le acaba a Tapebicuá, que está concursada desde noviembre, paralizada su producción y los operarios en sus casas desde hace casi seis meses (11 de agosto pasado) y se está terminando el dinero que inyectó en un préstamo a todo el grupo Celulosa el nuevo dueño, el financista Esteban Nofal.
Los, aproximadamente, 500 operarios están cobrando una porción del sueldo y esperando a ver si se reactiva la planta de Gobernador Virasoro, pero la suerte de la dueña de Tapebicuá, Celulosa Argentina SA parece estar también complicada y es, sin duda, la prioridad de su nuevo dueño.
Inviable: Tapebicuá, uno de los aserraderos más grandes de la Argentina, analiza el cierre total
Según se explicó en los documentos presentados a la Bolsa de Comercio, analizados por Plan B, la situación es dramática porque Nofal inyectó liquidez al grupo con un préstamo “por única vez” de 18 millones de dólares, de los cuales ya se consumieron 15 millones de dólares. Es decir, ya se consumieron casi el 85% de la liquidez que inyectó el nuevo dueño y este gigante sigue perdiendo dinero.
Pérdidas multimillonarias
Hace dos semanas presentaron el balance a la Bolsa del 1er semestre del año fiscal 2026 (entre el 1° de junio y el 30 de noviembre de 2025) y las pérdidas del Grupo Celulosa ascendieron a $102.087,2 millones.
Las pérdidas se multiplicaron por cuatro, comparadas con las pérdidas de $26.428,9 millones del mismo período del año anterior.
En los documentos presentados a la Bolsa de Comercio, la situación de describe como “dramática” y el accionista controlante explica que puede pasar cualquier cosa, dejando la puerta abierta, aunque sin nombrarlo, a la quiebra y el cierre definitivo de Tapebicuá.
Sucede que tener una planta totalmente paralizada, como Tapebicuá, una de las grandes productores de compensados fenólicos de la Argentina, tiene un costo altísimo porque los gastos se siguen acumulando, en rubros como sueldos, servicios, cargas sociales, mantenimiento, etc., y sin poder generar un solo peso de ingresos.

Celulosa Argentina SA, el dueño de Tapebicuá, busca sobrevivir también
Pero además, porque el controlante y único dueño de Tapebicuá, Celulosa Argentina, también parece estar abocado a solucionar sus propios problemas tras la compra que hizo por Celulosa Argentina y Tapebicuá, el financista Esteban Nofal.
En el balance presentado el 12 de enero pasado, los dueños explican al mercado (Celulosa sigue cotizando sus acciones en Bolsa y está obligado a realizar estas presentaciones), que la situación es “dramática” y también dejan abierta la puerta a cualquier evento distinto al que ellos tenían previsto, que era inyectar liquidez, volver a productir y encontrar socios o un comprador.
“La ocurrencia de eventos diferentes a los asumidos en las estimaciones hechas por el directorio y la Gerencia de la Sociedad, pueden generar impactos significativos, teniendo la determinación de los mismos un alto grado de incertidumbre”, cierra, el comentario del presidente de la sociedad al mercado (ver aparte).

El balance del 1er semestre del año fiscal 2026, que va del 1° de junio de 2025 al 30 de noviembre de 2025, Tapebicuá presenta ventas por apenas 3.051 millones de pesos, con costos operativos por 7.316 millones. Exhibe un Patrimonio Neto negativo, con activos industriales valuados en unos 10.000 millones de pesos.
Plan B/ 26-1-26
Balances y Memorias presentadas a la Bolsa de Comercio por parte de Celulosa Argentina el 12 de enero 2026.

