¿Para que despidió el INYM sorpresivamente a 21 personas o el 25% de su plantilla hace unos días?
¿Para modernizarse y relanzar el organismo con nuevas funciones que se adapten a los desafíos de un mercado ultracompetitivo y desregulado?
¿Para tratar de estar a la altura de una bebida que sigue creciendo en popularidad mundial y donde el organismo yerbatero de la principal potencia yerbatera del mundo (Argentina) parece meter muy poco la cuchara (ver cuadro)?
¿O simplemente para alivianar “peso” presupuestario, ya que al mismo tiempo que decidieron los recortes, subieron por 1° vez en la era Milei el valor de la estampilla de 25 a 32 pesos, para alcanzar el fondeo de 8.500 millones de pesos en 2026?
¿Dejaron “ahogarse” a 21 porque no había botes salvavidas en el barco burocrático del INYM para todos?
Como publicó Plan B oportunamente, ese día también además de aprobar el nuevo presupuesto, acordaron 8 a 4 en el directorio avanzar con los despidos.

A quien representa el directorio
Este diario accedió al nuevo organigrama que se está proponiendo en el nuevo INYM, y donde sigue estando al tope de todo un directorio de 12 representantes que ya no representan, al menos no todos, a sus supuestos representados, porque el INYM ya no tiene entre sus facultades equilibrar el desbalance de los distintos eslabones de la cadena.
Milei lo dijo explícitamente en un decreto (812/25) que lleva su firma: “No interfieran” en el libre mercado.
Pero además, hay muchas gerencias e instancias de control, de administración del INYM, pero muy pocas de servicios que el INYM debe prestar al sector yerbatero, sea a las industrias o productores o tareferos o bien a la promoción de la yerba mate.

El 2 de enero, un día con muy poco interés de las personas o incluso de la prensa en las noticias, el INYM publicó un comunicado donde puso blanco sobre negro sus nuevas funciones.
Es decir, cuando queres comunicar a la mayor cantidad de personas posibles tu nuevo rol y querés la mayor participación, elegis otro dia. Cuanto tenés que llenar “la papeleta” y cumplir con una formalidad y no querés el escrutinio de nadie, elegís semejante fecha para salir a contar algo.
La más destacable: imprimirá la estampilla y la cobrará, para luego tener una serie de personas abocadas a controlar que la estampilla esté en cada paquete de yerba mate. Casi como hacer agujeros, para luego taparlos. Todo a costo del consumidor de yerba mate.





