Por 3° año seguido.

El Ingenio San Javier no producirá azúcar por 3° año y desde el IFAI avisan que es una industria inviable

El Ingenio San Javier, que controla el Estado misionero a través del IFAI, no abrirá sus instalaciones industriales para producir azúcar y alcohol por tercer año consecutivo.

Viejas e ineficientes, las instalaciones industriales que datan de la década del 60 requieren mucho dinero para funcionar a pérdida en una nueva zafra y el Estado misionero no está en condiciones de afrontar esa erogación.

Prefiere subsidiar a los cerca de 230 pequeños productores azucareros de la zona y alentarlos a que busquen otros destinos para su caña y también que emprendan otros cultivos, como la yerba mate.

En épocas de sinceramiento económico a nivel nacional, el Estado misionero también busca sincerar la situación del Ingenio San Javier: es inviable.

“Esto no se puede negar más”, dijo a Plan B, Roque Gervasoni, quien informó que ya desde el comienzo de la gestión del gobernador Hugo Passalacqua se decidió no reanudar la zafra cañera, que tiene lugar todos los años entre junio y octubre.

Ya en el año 2022 el Ingenio Azucarero cerró sus puertas por primera vez, en 2023 las mantuvo cerradas y ahora con esta temporada parece consolidar un cierre que empieza a intuirse como definitivo.

“Vamos a tener otro año sin zafra porque no se dan las condiciones del Ingenio, eso no se puede negar más, producir azúcar en esas condiciones para nosotros significa perder mucho dinero, hay que ser responsables con los dineros del Estado”, dijo Gervasoni, a cargo del IFAI, que ahora adoptó el nombre de IMAC (Instituto de Macroeconomía Circular).

“Es preferible subsidiar a los productores y que se vayan volcando a otros emprendimientos, como la yerba, y dejen de lado el tema de la caña de azúcar”, señaló Gervasoni.

Las viejas máquinas del Ingenio estaban procesando en las últimas zafras cerca de 30.000 toneladas. Son volumenes muy chicos y no alcanzan la escala para ser eficientes, en un sector que ha sobrevidido gracias a los subsidios.

Se estatizó en los 90 

El ingenio azucarero de San Javier es estatal desde comienzos de los 90, cuando la Cooperativa de Productores Azucareros que lo controlaba entró en concurso de acreedores y el Estado provincial decidió hacerse cargo.

Sobrevivió a una época de privatizaciones durante el gobierno de Ramón Puerta, con Carlos Menem en la Casa Rosada.

En el mapa azucarero del país, San Javier explica apenas tres de cada 1000 kilos que se producen de azúcar. Según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación, hay 22 ingenios en todo el país y los principales están en Tucumán y Jujuy. Salta también es una provincia de peso en la producción sucro-alcoholera. Los más importantes son Ledesma, Grupo Luque (ingenio Concepción) y Arcor (La Providencia).

Amenaza del DNU a la industria azucarera argentina

Si el Ingenio San Javier es ineficiente y vetusto, la industria azucarera de la Argentina en general tampoco las tiene todas consigo ante el DNU 70/2023 de Javier Milei, que pretende abrir las importaciones al azúcar brasileño.

Brasil es, por lejos, el mayor productor mundial de azucar y desde que se creó el Mercosur, los negociadores argentinos, respondiendo al lobby azucarero, se cuidaron de establecer un régimen especial por afuera del bloque, para proteger al sector local.

Los industriales sostienen que si se liberan las importaciones,

“Hay un punto del artículo 59 que saca el arancel de protección con Brasil, lo que permitiría a un gigante como Brasil entrar a Argentina. Eso sería la destrucción de la actividad azucarera”, dijo ayer en declaraciones con una radio tucumana, Jorge Rocchia Ferro, uno de los empresarios azucareros más poderosos de la Argentina.

En Tucumán y Jujuy dicen que el sector explica 30.000 puestos de trabajo directo y 150.000 indirectos.

Plan B/ 9-1-2023

 

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