Patrocinados por el estudio Santiago & Asoc.

Dos fallos testigo: la Justicia misionera responsabiliza al banco por estafas virtuales y los clientes recuperan el dinero

El flagelo de las estafas virtuales, que está en alza en la Argentina y en Misiones en los últimos tiempos, acaba de encontrar dos fallos que marcan una nueva tendencia en la Justicia misionera.

Hasta ahora, el paradigma era que ante el estafador virtual, el cliente que cayó en la trampa, era deudor del banco por haber sacado un préstamo de aprobación automática o casi automática o bien porque los ladrones virtuales ingresaron a su cuenta y le saquearon la cuenta o le hicieron tomar créditos para transferir los fondos.

Por lo cual, además de ser estafado y engañado, al cliente encima le quedaba una deuda con la entidad que tenía que pagar mes a mes con débitos dolorosos, no solo para el bolsillo, sino también para la psicología del engañado.

Un modus operando típico es el pishing, que consiste en la sustracción de la clave y contraseña, con la cual el estafador entra y esquilma la cuenta o saca un crédito simulando ser el usuario y se transfiere el dinero acreditado a otra entidad.

Dos fallos testigo

Ahora la Justicia misionera, con dos fallos testigo, considera que la falta de medidas de seguridad suficientes de los bancos, hace a las entidades financieras responsables por el perjuicio económico de estos delitos.

El cliente ya no debe pagar, y muy por el contrario, es visto como una víctima del estafador y de las pobres medidas de seguridad y por lo tanto, recibe además un resarcimiento.

En consecuencia, estos dos fallos obligan a no debitarle a los clientes ningún monto por esos créditos de los que nunca gozaron, que se les devuelva cualquier monto que hayan pagado por este concepto, y además, impuso multas por los daños y perjuicios ocasionados.

En el primer fallo, la sanción que debe pagar el banco por “daño moral” es de 800.000 pesos, y en el segundo fallo, por 2,4 millón de pesos.

En un juicio por estafa virtual en Misiones, el BCRA dijo que el banco es responsable de proteger a su cliente

El primer fallo se conoció la semana pasada y fue contra el Banco Macro sucursal San Ignacio. Por un crédito de 590.000 pesos que el demandante estaba devolviendo mes a mes, con intereses incluidos en onerosas cuotas. Fue un fallo del Juzgado en lo Civil y Comercial N°7.

Allí el estafador ingresó a la cuenta con usuario y contraseña y le sacó un crédito que luego transfirió a otro banco para llevarse el dinero malhabido (pishing).

Segundo fallo

Días después, se produjo el segundo fallo, por parte del Juzgado Civil y Comercial N°6, también contra el Banco Macro, que es la entidad financiera líder en Misiones, por ser la continuadora del Banco Provincia.

Allí un cliente de Posadas será resarcido y no tendrá que devolver el dinero del préstamo que fue sacado también mediante pishing y, al menos en parte, como consecuencia de insuficientes medidas de seguridad, indicó la decisión de la Justicia.

“La Justicia ya determinó que los bancos deben pagar a los usuarios víctimas de estafas digitales, no cobrarles”

“En estos dos casos el estafador se introdujo a la cuenta con usuario y contraseña y simulando ser el cliente pidió créditos, se robó el dinero transfiriéndoselo a distintas cuentas, y encima los clientes quedaron con la deuda”, indicó a Plan B, el abogado Sergio Santiago, quien llevó adelante ambas demandas.

“Los fallos en ambos casos, declaran la nulidad de la deuda, caen los préstamos por ilegítimos y el damnificado en lugar de ser el ahorrista pasa a ser el banco, que le devuelve el dinero al ahorrista con sanciones de daño moral y punitivo, que en el caso de hoy se pone en 2,4 millón de pesos”, indicó Santiago, que en los últimos años se especializó en esta temática y hoy es el mayor experto legal de Misiones en cuestiones de seguridad informática y bancaria.

El estudio patrocinante y un trabajo de años

Los fallos ponen a la Justicia misionera en línea con lo que estaba sucediendo en otras provincias y CABA, donde la Justicia hace ya un tiempo empezó a considerar que los bancos y sus medidas de seguridad, son parte responsable de estos delitos que tienen como base, la excesiva facilidad que tienen los estafadores para “birlarle” el dinero a los clientes bancarios.

El trabajo del estudio Santiago & Asociados, está encabezado por el ex ministro del Superior Tribunal, César, y sus hijos Sebastián y Facundo, también abogados.

Hace tres años los Santiago empezaron a investigar la cuestión del ciberdelito, la jurisprudencia de otros países y provincias, e incluso han realizado capacitaciones en los Estados Unidos, incluyendo un curso en el FBI, para adentrarse en un mundo donde hoy el dinero se roba sin necesidad de irrumpir en una propiedad para llevarse el metálico.

También realizaron un exhaustivo análisis de las normas del Banco Central, que a medida que crecieron los delitos virtuales y estafas bancarias, fue endureciendo la regulación para obligar a las entidades a extremar medidas que protejan el patrimonio de sus clientes.

Plan B/ 28-11-2023

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