Presupuesto Participativo.

Un retoque al Presupuesto podría salvar a la Biblioteca Popular más importante de Misiones

Por Martín Boerr

La reconocida Biblioteca Popular Posadas (BPP), que tiene más de 100 años atraviesa una crisis económica muy profunda de la que no puede salir a pesar de los enormes esfuerzos que realiza su comprometido staff de cinco bibliotecarios y la ayuda de socios y amigos.

Se trata de una de las bibliotecas más importantes de Misiones -sino la más importante- por el movimiento que tiene y que lo puede ver cualquier caminante que anda por el centro y pasa por la vereda frente a California de la calle Córdoba.

Son miles de socios y no socios que cada mañana y cada tarde, de lunes a viernes, llenan sus salas de lectura, retiran libros, leen los diarios de hoy o de hace décadas o bien asisten a su auditorio por el que pasan músicos, actores, escritores, poetas, artistas plásticos, cineastas; sean reconocidos o simples aspirantes, en busca de una audiencia gustosa de apoyar a los valores locales.

Todo es gratuito y abierto a un público variopinto que encuentra en este verdadero centro cultural un ámbito donde estudiar, leer, entretenerse, viajar por el mundo de los libros, soñar y relacionarse. Todos son bienvenidos a la BPP, un lugar caracterizado por la predisposición de sus staff, la vocación por el servicio que prestan, la pluralidad, la inclusión y la tolerancia.

Tampoco es infrecuente ver a chicos en situación de calle ojeando un libro.

Hay pocos lugares así. Los tiempos cambian, y a la BPP la hace su gente.

Y la pura verdad es que Misiones tiene unas 100 bibliotecas o más, pero la enorme mayoría son depósitos de libros a las que acuden poquísimos visitantes. Sitios prácticamente sin vida, donde la regla es que pasen días enteros sin que nadie aparezca para pedir un volumen o sentarse en sus salas a estudiar alguna materia. Triste, pero todo un signo de estos tiempos.

¿Cuál es el problema de la Biblioteca Popular Posadas?

Que a diferencia de las otras bibliotecas, le paga a sus cinco empleados con los recursos que genera de la cuota social, algunos aportes y el alquiler del local sobre la calle Córdoba, contiguo a la BPP.

Como es de público conocimiento, la empresa Ribeiro que ocupó ese local entró en crisis económica ya antes de la pandemia y con mucha falta de compromiso y respeto por el prójimo, dejó “colgada” a la BPP durante meses, generando un agujero ecónomico imposible de solventar a pesar de las kermeses, rifas, bonos colaboración y otras iniciativas que no excluyeron las sentadas, festivales y lo que sea para visibilizar un daño irreparable no a la BPP sino a todos los posadeños.

Ribeiro al final se fue y liberó el local, pero lo hizo muy tarde, pagando mucho menos de lo que le correspondía y generando un “hueco” en las ajustadas cuentas de la BPP y una deuda que arrastra hasta el día de hoy.

Hoy la BPP le está debiendo a la AFIP 1,6 millones de pesos en concepto de cargas laborales de su staff. Además de otras deudas. A lo que debería sumarse algunos trabajos de reparación y mantenimiento urgentes que fueron postergados en ésta época de vacas flacas.

En el Prespuesto 2023, el gobernador Oscar Herrera Ahuad solicita 642 millones de pesos para bibliotecas y ONGs. Es fundamental que los diputados de la Comisión de Presupuesto ayuden al mandatario a realizar la mejor asignación de los recursos, que es aquella que genera más y mejores resultados para la sociedad.

¿Qué puede hacer el Gobierno de Misiones a través del Presupuesto?

El gobernador de Misiones envió un proyecto de Presupuesto 2023 que se discute por estas semanas en la Legislatura, en total se repartirán recursos por 468.400 millones de pesos.

En su artículo 37° la Legislatura autoriza al gobernador a “asignar la suma de 642,6 millones de pesos para otorgar a Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) con fines sociales y educativos”.

Hace un par de años que el Ejecutivo viene asistiendo a un grupo cada vez más numeroso de entidades culturales y sociales, cuyo subgrupo más importante está integrado por las bibliotecas.

El problema es que la asignación de estos 642 millones de pesos es un tanto “ciega” al no tener en cuenta algunos criterios de reparto que pasamos a comentar:

Como sucede con buena parte del Presupuesto, las asignaciones se definen con una planilla de Excel que se actualiza automáticamente por la pauta de inflación que el gobierno decide.

Esto hace que a la Biblioteca Popular Posadas (BPP) se le asigne 1,8 millón de pesos. Cifra interesante, pero mucho más baja de lo que requiere este centro cultural afectado por los problemas que ya se mencionaron.

El monto es similar al que se le asigna a la Biblioteca Popular “Vamos a Leer” de Oberá y casi igual al 1,5 millones para la Biblioteca Popular de Eldorado. Ninguna de estas tiene cinco empleados solventados con sus recursos.

Tres millones son para la Biblioteca Popular 2 de Abril (mucho más chica que la BPP). Que tampoco tiene esa masa salarial para afrontar.

Todas reciben 0,6 millones, al menos

Después hay una buena cantidad de bibliotecas (26) muy chicas a las que se le asignan 600.000 pesos a cada una, a saber: BP Bartolomé Mitre (C. de la Sierra); BP Sarmiento (Santa Ana); BP Patricias Argentinas (S.Ignacio); BP D.F.Sarmiento (Oberá); BP El Palomar (Posadas); BP D.F Sarmiento (Montecarlo); BP Victorino E. Cardozo (25 de mayo); BP Horacio Quiroga (Montecarlo); BP Esc. de F. Soberanía Nacional (S. Antonio); BP Gabriela Mistral (El Soberbio); BP 23 de Septiembre (S. Rita), BP Roque González de Santa Cruz (Montecarlo); BP Nicolás Petcoff (Capioví); BP Granadero Chepoyá (Posadas); Amigos de la BP Victoria Aguirre (Iguazú); BP Dr. Bernardo Elvira (S. Javier); BP Ernesto Sábato (J. América), BP Maria Magdalena Deautier (F. de Azara), BP José Hernández (C. Grande), BP Oñondive (Puerto Piray); BP Arturo Illia (Pueblo Illia); BP del Conocimiento al Saber (Mojón Grande); BP Sur Argentino (Posadas); BP San Martín (Santa Ana); BP Horacio Quiroga (Puerto Rico); BP Alma Guaraní (Wanda).

De estas 26 bibliotecas chicas, la enorme mayoría no tiene personal al que le tiene que abonar el sueldo y las cargas sociales, sino que son atendidas (en horarios muy limitados) por personal municipal o miembros de la Comisión Directiva.

¿Qué necesita la BPP?

El gobierno provincial juntó a los 77 intendentes hace dos semanas en el Centro del Conocimiento y les entregó a cada uno un cheque para obras pequeñas en sus municipios. Así como la asignación que recibió el alcalde de Eldorado o Apóstoles, no fue equivalente al monto que el cheque que se llevó el intendente de Tres Capones o Almafuerte, lo mismo debería suceder con la BPP.

Un reparto justo no consiste en darle a todos lo mismo, sino a cada quien lo que le corresponde en virtud de sus necesidades y las prestaciones que genera.

El Gobierno podría salvar a la BPP modificando la asignación presupuestaria y solventando con una cifra de, como mínimo, de 5 o 6 millones de pesos a la BPP.

Dinero que se destinará íntegramente a salvar el “hueco” que dejó la deuda de Ribeiro, que fue creciendo con los intereses y punitorios que la AFIP carga a cualquier contribuyente.

Así como también, una parte de esos recursos le pueden servir a la BPP para destinar a mantenimiento. Ya que los recursos escasos estos años difíciles tuvieron que ser destinados exclusivamente a la supervivencia. Cabe recordar que el prolongado incumplimiento de Ribeiro llegó a valores de hoy superaría holgadamente los 5 millones de pesos.

El Presupuesto se está debatiendo estas semanas en la Legislatura y es justamente la tarea de legisladores, recibir inquietudes de la ciudadanía, vecinos, funcionarios, organismos, intendentes, para que esa planilla de Excel a veces “boba” adquiera mayor precisión y el dinero que Misiones destina a promover y fomentar la cultura, vaya ahí donde ayuda a más personas, generando un círculo virtuoso.

Plan B/ 8-9-2022

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